Cinco cubanos fueron arrestados el viernes 10 de abril por robar y sacrificar de manera ilegal aproximadamente 70 cabezas de ganado en todo el condado de Williamson, Texas, durante varios meses.
Según reportó Fox7 Austin, los matarifes procesaron decenas de cabezas de ganado, lo que causó pérdidas valoradas entre 30.000 y 150.000 dólares.
De acuerdo con la Oficina del Sheriff del Condado de Williamson (WCSO por sus siglas en inglés), la operación quedó descubierta tras una parada de tráfico rutinaria.
Williamson County authorities arrested five men in connection to a months-long investigation into the theft and slaughter of 70 head of cattle. https://t.co/HZgLPdSs0k
— FOX 7 Austin (@fox7austin) April 13, 2026
Según la WCSO, los investigadores encontraron múltiples escenas de crímenes donde la cerca de pastos se había cortado de manera consistente para facilitar los robos.
La evidencia recuperada durante la investigación incluyó municiones, herramientas de procesamiento de animales y datos forenses digitales, incluidos registros de ubicación de celulares y fotos de ganado sacrificado encontradas en el teléfono de un sospechoso.
Los detenidos fueron identificados como Miguel Martínez Mons (58 años), Ramón Martínez Miranda (50), Orleydis Martín Reyes (42), Reidel Martínez (41) y Yasmani Galis Hernández (34).
Los cinco hombres enfrentan cargos por robo de ganado, un delito grave de tercer grado, y permanecen bajo custodia en la cárcel del condado.
La investigación comenzó el 3 de diciembre de 2025, cuando la policía de Florence, una ciudad a unas 45 millas al norte de Austin, realizó una parada de tráfico en una camioneta con un remolque ye tenía iluminación defectuosa.
Los oficiales encontraron tres ganados muertos dentro del remolque junto con evidencia de que los animales habían sido asesinados recientemente, apuntó el citado canal.
Según documentos judiciales, los detectives más tarde determinaron que el ganado había sido robado de Capitol Land & Livestock en Schwertner, Texas, lo que llevó a un caso más grande de crimen organizado.
Reidel Martínez, quien conducía el camión, dijo que compró las vacas en Temple por 800 dólares cada una. Luego fue acusado como el cabecilla del grupo.




















