Sebastián Arcos, director interino del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de Florida (FIU), aseguró este viernes que a Estados Unidos “no le va a quedar más remedio que entrar en una operación militar en Cuba” para lograr un cambio de régimen.
En medio de una crisis sin precedentes en la isla, el investigador cubanoamericano declaró en una entrevista a CiberCuba que será necesaria la vía militar para “obligar” a los dirigentes cubanos “a dejar el poder”. “Ellos no van a dejar el poder voluntariamente”, subrayó.
Sobre la misma cuerda, Arcos explicó que intervenir militarmente no requiere, por ejemplo, el desembarco de marines, sino operaciones a distancia como las ejecutadas en Irán.
“Podrían, lo mismo que hicieron con Jamenei, hacerlo con Raúl Castro, con (Miguel) Díaz-Canel, con la cúpula”, señaló Arcos al referirse a la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei el 28 de febrero durante un bombardeo conjunto de Estados Unidos e Israel.
Desde la óptica de Arcos, Cuba es un objetivo militarmente vulnerable, ya que está a solo 90 millas de territorio estadounidense, es unas 15 veces más pequeña que Irán y cuenta con una capacidad militar “muy limitada y muy anticuada”.
“Cuba es una especie de paseo militarmente hablando para Estados Unidos”, dijo al afirmar que Washington tiene “suficientes cohetes Tomahawk como para ocuparse de Irán y de Cuba a la misma vez”. Aquí hay que recordar que la administración de Donald Trump atacó a Irán al mes siguiente de ordenar la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro mediante una operación militar quirúrgicamente planificada.
El mismo día en que Díaz-Canel confirmó que Cuba mantiene conversaciones con Estados Unidos, Arcos dejó claro que “el poder real de Cuba está en manos de Raúl Castro” y en las “del presidente de la República y primer secretario del Partido”, lo que quedó demostrado con la presencia de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo” y nieto de Castro, durante el anuncio del mandatario y pese a que no forma parte del Buró Político cubano.
“Estamos prácticamente en el punto cero de estas negociaciones. Ellos no han cedido en nada”, señaló Arcos al hablar de la ínfima cifra de presos que el gobierno cubano liberará tras un acuerdo con el Vaticano.
No obstante, el destacado analista guarda la esperanza de a los integrantes del poder en Cuba “les quede una cierta dosis de racionalidad” porque “de eso depende el futuro que nos espera en las próximas semanas”.
En declaraciones recientes a NBC News, Arcos destacó que cualquier transición en Cuba debe comenzar con la reforma política y elecciones libres.
Para Arcos, que ha apuntado que el empeoramiento de las condiciones en la isla y el creciente malestar popular son signos de creciente presión por el cambio, la libertad debe venir primero que el dinero. “Queremos una transición que pase completamente de este régimen a las elecciones libres. Y eso debería comenzar con reformas políticas, no con reformas económicas”, dijo entonces.
Hau que recordar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha descartado públicamente acciones militares directas contra Cuba, aunque los ha instado a negociar “pronto”.
Un reporte publicado esta semana por Daily Mail confirmó que la actual administración esta apostando por la presión económica como herramienta para lograr un cambio de régimen.


















