Frente al persistente escrutinio de las redes sociales, Claudia Artiles ha decidido plantar cara a quienes cuestionan su rol como madrastra. La polémica surgió luego de que varios usuarios sugirieran un supuesto favoritismo hacia Victoria, la hija mayor del influencer Ultrack, en detrimento de la pequeña Libertad. Sin embargo, Claudia no permitió que las especulaciones crecieran y cortó el tema de raíz con una explicación tan lógica como cotidiana.
A través de un video, precisamente mientras se ocupaba de peinar a la menor de casa, la creadora de contenido desmintió cualquier tipo de distinción afectiva. “No tengo preferencia por ninguna de las dos”, sentenció, aclarando que la mayor presencia de Victoria en sus redes responde estrictamente a una cuestión de logística y personalidad.
Según Artiles, grabar con la mayor es un proceso fluido porque la niña entiende la dinámica y se muestra más cooperativa frente al objetivo. En contraste, Libertad, que tiene un temperamento que Claudia prefiere no forzar. “Habla poco, es pequeñita y es más difícil”, admitió, subrayando que su prioridad es respetar el espacio y la voluntad de la niña.
Para Claudia, la diversidad de caracteres dentro de la familia no debería traducirse en teorías de favoritismo. A pesar de estas diferencias de temperamento, el sentimiento es indivisible: “Para mí las dos son iguales y las quiero muchísimo”.
Aunque internet suele ser un terreno hostil, en esta ocasión la balanza se inclinó a favor de Claudia. Tras su intervención, las críticas se transformaron en elogios, con cientos de seguidores calificándola como una “excelente madrastra” y criticando a quienes intentan buscar conflictos donde no los hay. Muchos incluso le aconsejaron que no tiene por qué justificar la crianza de sus hijas ante desconocidos.
Con esta respuesta calmada, Artiles no solo aclaró la situación, sino que reafirmó su postura de proteger la individualidad de las pequeñas por encima de las exigencias del algoritmo.


















