La situación de los médicos cubanos desplegados en Venezuela quedó bajo seguimiento inmediato después de los terremotos que sacudieron el norte del país y provocaron una emergencia con víctimas, heridos y daños estructurales en varias zonas.
El Ministerio de Salud Pública de Cuba informó este jueves que estableció comunicación con la Dirección de la Misión Médica Cubana en territorio venezolano para conocer el estado de sus colaboradores.
De acuerdo con la información divulgada por el MINSAP, el ministro cubano de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, contactó de forma inmediata con la dirección de la misión tras conocerse la magnitud de los sismos. La prioridad, según la comunicación oficial, fue comprobar la situación de los profesionales de la salud distribuidos en el país sudamericano.
Cuba reporta contacto con sus equipos médicos en Venezuela
La Dirección de la Misión Médica Cubana consiguió comunicarse con los equipos de trabajo en los 24 estados donde Cuba mantiene colaboradores. Tras ese proceso de verificación, las autoridades sanitarias cubanas indicaron que todos fueron reportados fuera de peligro.
El dato resulta relevante por el tamaño de la presencia médica cubana en Venezuela y por la gravedad de la emergencia. La misión en ese país es una de las más importantes de la cooperación sanitaria de Cuba en el exterior y cuenta con personal distribuido en distintas regiones, incluidas zonas que pueden quedar afectadas por interrupciones eléctricas, problemas de comunicación o daños en la infraestructura.
El comunicado oficial también señaló que parte de esos profesionales se incorporó desde el primer momento a las labores asistenciales para atender a la población afectada por los terremotos. En esa línea, el MINSAP afirmó: “Los colaboradores de la Misión Médica Cubana en Venezuela ratifican su compromiso con la salud y el bienestar del pueblo en medio de la difícil situación que atraviesa esa nación hermana”.
Los terremotos en Venezuela dejan una emergencia abierta
Los sismos registrados en Venezuela, reportados con magnitudes de 7.2 y 7.5, provocaron una situación crítica en varias regiones del país. Los reportes disponibles hasta este jueves hablaban de fallecidos, centenares de heridos, edificios colapsados, daños en infraestructuras y operaciones de rescate en curso.
La emergencia ha tenido especial impacto en áreas urbanas y zonas con alta densidad poblacional. Las autoridades venezolanas activaron respuestas sanitarias y de protección civil, mientras varios gobiernos y organismos internacionales expresaron disposición a enviar ayuda humanitaria.
En este contexto, la situación de los médicos cubanos adquiere una doble dimensión. Por un lado, sus familias y colegas dentro de Cuba necesitaban confirmación sobre su estado físico. Por otro, su presencia sobre el terreno los convierte en parte de la respuesta médica inmediata en medio de una crisis que puede agravarse por réplicas, colapsos posteriores y saturación de los servicios de salud.
La misión médica cubana, otra vez en el centro de una crisis
La cooperación médica de Cuba en Venezuela forma parte de una relación bilateral sostenida durante años y ha sido presentada por La Habana como uno de sus principales programas internacionales de salud. Al mismo tiempo, las misiones médicas cubanas han sido objeto de críticas y debates fuera de la isla por sus condiciones laborales, mecanismos de contratación y uso económico por parte del Estado cubano.
Más allá de esa controversia, el terremoto coloca ahora el foco en la seguridad de los colaboradores y en su capacidad de respuesta ante una emergencia de gran escala. La confirmación del MINSAP reduce la incertidumbre inicial sobre el estado del personal cubano, aunque la evolución de la situación en Venezuela seguirá dependiendo del balance de daños, la atención a los heridos y la capacidad de rescate en las próximas horas.
Por ahora, la información oficial disponible indica que los equipos cubanos fueron localizados y que se mantienen vinculados a las labores asistenciales. La emergencia, sin embargo, continúa abierta y los balances de víctimas y daños podrían cambiar a medida que avancen las tareas de búsqueda, evaluación estructural y atención médica.

















