Mientras crecen las denuncias de una supuesta "puerta giratoria" que libera a presuntos responsables de hechos violentos, reportes de una campaña policial en Matanzas muestran capturas efectivas de ladrones. Un contraste que alimenta la desconfianza ciudadana.
De un vigilante presuntamente asesinado en un hospital de Las Tunas a un bicitaxero apuñalado en La Habana cuyos relatos se contradicen entre sí, pasando por un crimen familiar en Santa Clara con nombres que ni siquiera coinciden entre las propias fuentes: la violencia cotidiana en Cuba avanza más rápido que la información oficial que debería explicarla.
Un liniero de la Empresa Eléctrica en Jovellanos, Matanzas, fue detenido tras ser acusado de vender conexiones eléctricas clandestinas que, según la denuncia, sobrecargaron la red y provocaron la explosión de un transformador. El hecho, todavía sin confirmación judicial independiente, fue enmarcado por medios oficialistas dentro de la campaña "Tolerancia Cero" contra delitos e indisciplinas sociales.