Si la propuesta del presidente Donald Trump para prohibir la entrada de ciudadanos cubanos a Estados Unidos se hubiera implementado antes, el pequeño Damir...
El PIP permitía a los beneficiarios obtener permisos de trabajo y protección contra la deportación mientras tramitaban su residencia. Para ser elegibles, los solicitantes debían probar residencia continua en el país desde 2014 y estar casados legalmente con un ciudadano estadounidense antes de 2024. Miles de solicitudes procesadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) quedarán ahora en suspenso.
El plan migratorio de Biden, que incluye una nueva política ya vigente para comenzar a expulsar a cubanos, haitianos y nicaragüenses en la frontera de Texas, además de venezolanos que llegan ilegalmente, parece haber llegado demasiado tarde. Cuando ya la crisis era insostenible, porque evidente era. Desde hace rato.