La medida marca un nuevo capítulo en la política migratoria del mandatario republicano, quien ya durante su primer mandato impuso vetos similares, entonces centrados en países de mayoría musulmana. Aquella política fue revertida por el presidente Joe Biden en 2021, pero ahora, con Trump nuevamente en la Casa Blanca, el veto ha sido reinstaurado, ampliado y reformulado con base en supuestas preocupaciones de seguridad nacional.
Si la propuesta del presidente Donald Trump para prohibir la entrada de ciudadanos cubanos a Estados Unidos se hubiera implementado antes, el pequeño Damir...
El PIP permitía a los beneficiarios obtener permisos de trabajo y protección contra la deportación mientras tramitaban su residencia. Para ser elegibles, los solicitantes debían probar residencia continua en el país desde 2014 y estar casados legalmente con un ciudadano estadounidense antes de 2024. Miles de solicitudes procesadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) quedarán ahora en suspenso.
El plan migratorio de Biden, que incluye una nueva política ya vigente para comenzar a expulsar a cubanos, haitianos y nicaragüenses en la frontera de Texas, además de venezolanos que llegan ilegalmente, parece haber llegado demasiado tarde. Cuando ya la crisis era insostenible, porque evidente era. Desde hace rato.