Homer Coutin Estrada, cubano que llegó a Estados Unidos con parole humanitario junto a su familia, murió tras ser baleado cuando salía a trabajar en Hialeah.
La jueza federal Indira Talwani bloqueó de forma preliminar la medida del gobierno de Trump que buscaba terminar programas de parole vinculados a reunificación familiar, dando un alivio temporal a miles de migrantes, incluidos cubanos, mientras avanza el litigio.
Antes de emigrar, Ruber firmó textos de propaganda oficial y defensa de los llamados “Cinco Héroes” (condenados en EE. UU. por espionaje) en un blog de corte oficialista.
El Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito dio rienda suelta a la administración Trump para seguir arrestando y deportando a beneficiarios del programa.
Hoy Náthaly recibe controles médicos periódicos, protege su salud frente a una posible recaída y se prepara para reconectar con su vida cotidiana en Estados Unidos. Pero su historia sigue siendo un símbolo poderoso del valor del activismo: sin él, sin esa presión desde lo civil y mediático, habría muerto.
“Felicidades a todos los que tienen parole”, dijo La Diosa desde su piscina tras el anuncio del DHS, generando polémica y dudas sobre su estatus migratorio.