Desde el lunes 19 de octubre rige en Cuba el Decreto-Ley 135 "De Petróleo y Gas", que permite a mipymes, cuentapropistas, empresas privadas y extranjeros participar en la exploración, producción y venta de combustibles mediante concesiones y contratos. Los pozos y las refinerías siguen en manos del Estado, y economistas como Omar Everleny advierten de un control "muy rígido" sobre los permisos.