Cuba desarrolla una de las transiciones solares más rápidas del planeta con financiamiento y tecnología de China, un plan de 92 parques para 2028 que el régimen presenta como "soberanía energética" frente a las sanciones de Washington.
En medio de la crisis de combustible y los constantes apagones, Santiago de Cuba avanza en la construcción de una guagua solar. Este proyecto, impulsado por la Empresa Provincial de Transporte, tiene como objetivo no solo ofrecer transporte, sino también generar electricidad limpia para comunidades con dificultades en el suministro eléctrico. La iniciativa no es la primera de su tipo en el país: Villa Clara presentó un proyecto similar en abril.
La resolución publicada en la Gaceta no pone la corriente en USD, pero sí actualiza un esquema de contratación solar que favorece a quien tenga divisas.
La situación energética en Cuba es tan grave, que no hay corriente ni para echar a andar las plantas que mueven el agua dentro de las ciudades. A la falta de alimentos y electricidad se suma la carencia de agua.
La gente en Cuba sigue cocinando con leña o carbón, perdiendo comida por falta de refrigeración, viviendo sin ventiladores en un verano que ya comienza, y sin esperanza de que el gobierno les diga la verdad sin maquillaje solar.
El ingeniero chino señala que la abundante radiación solar de la isla es una ventaja que permite aprovechar al máximo la tecnología fotovoltaica china. Además de instalar el equipo, los especialistas chinos capacitaron a sus contrapartes cubanas, permitiéndoles operar la planta de manera autónoma.