En una semana, Israel Rojas publicó tres textos políticos y uno personal que, leídos en orden, construyen una secuencia de trinchera, juramento, cierre y ajuste de cuentas.
El diálogo público entre Washington y el gobierno en funciones de Venezuela reaviva comparaciones inevitables en Cuba: qué significaría para la isla un escenario de relaciones estables con EE.UU. y un eventual fin del embargo, en términos de comercio, financiamiento y vida cotidiana.
El ultimátum de Trump reabre el debate sobre qué exigiría Washington a La Habana: elecciones y presos políticos aparecen como condiciones centrales, pero improbables.
Trump aprieta con petróleo y La Habana responde con soberanía, pero el debate vuelve a ocurrir sin consulta real a un país agotado por décadas de precariedad.
Tras décadas de crisis, el debate sobre Cuba dejó de ser únicamente económico para convertirse en una cuestión moral. Se le pide a la población sostener un modelo que no genera prosperidad, con el embargo como coartada permanente, mientras se profundizan la pobreza y la migración masiva. El costo lo pagan generaciones enteras que viven entre apagones, colas y renuncias. La pregunta ya no es si el sistema es eficiente, sino si es ético seguir sacrificando vidas para mantener un experimento agotado que no ofrece futuro.
La visita de la relatora especial de la ONU Alena Douhan terminó en La Habana con un mensaje directo a Washington: las sanciones estadounidenses contra Cuba deben ser levantadas
La “victoria” anual sigue en el marcador, pero la cancha se inclinó. La ONU le recuerda al mundo que el embargo existe; los votos que pierde Cuba recuerdan que su soledad también.
El gobierno de Donald Trump hizo públicas estas medidas tras las recientes denuncias a golpizas a presos políticos como José Daniel Ferrer y el incremento de la represión a disidentes en la isla.
Independientemente de si algún día el discurso cubano suaviza, hoy sus voces oficiales se alinean completamente en la acusación de que las relaciones están en su peor momento. La combinación de sanciones económicas, acoso diplomático y campañas digitales contra figuras estadounidenses como Mike Hammer consolidan una narrativa de confrontación activa.
El caso, que ha estado dando vueltas en las cortes estadounidenses desde 1997, podría marcar un antes y un después en la comercialización de los Cohiba no cubanos en EE.UU. La decisión, firmada por la jueza Leonie M. Brinkema, valida el fallo de la Oficina de Juicios y Apelaciones de Marcas (TTAB, por sus siglas en inglés), que en 2022 ordenó cancelar los registros de General sobre el nombre “Cohiba”.
A medida que la isla enfrenta esta "crisis dentro de la crisis", como la describió el periodista Estefano Tamburrini, el éxodo masivo continúa. Más de 850,000 cubanos han emigrado desde 2022, lo que equivale al 18 % de la población. Con un déficit fiscal de -33 % y una deuda pública que supera los 18,000 millones de dólares, la recuperación parece cada vez más lejana.
La destitución de Diana Mondino y la designación de Gerardo Werthein como nuevo canciller de Argentina marca una etapa de cambios profundos en la política exterior del país. El episodio refleja la determinación de Milei de promover una política exterior alineada con sus principios de libertad y democracia, aunque esto signifique un enfrentamiento directo con gobiernos de izquierda en la región. El desenlace de esta situación es incierto, pero las acciones de Milei evidencian un cambio significativo en el rol de Argentina en el escenario internacional, mostrando una postura más decidida y radical que busca redefinir los compromisos diplomáticos del país.