“No hay necesidad de publicar a mi hija en todo lo que hace o llora y sufre. Se les olvida que es una niña. Ella despidió a su papá y estuvo con su hermana y todos los que la queremos y apoyamos”, zanjó
La muerte de El Taiger ha dejado una huella profunda en el tráfico digital y en la producción de contenido mediático. Mientras sus fanáticos lamentan su partida, los medios digitales han visto cómo sus métricas se disparan gracias al interés generado en torno al artista. La cultura del clic, alimentada por tragedias, muestra una vez más su lado más sombrío, donde el dolor y la pérdida se traducen en ganancias para quienes producen contenido
Desde su lanzamiento, el sencillo parecía destinado a ser un éxito, y en pocos días ya había superado el millón de visualizaciones en su videoclip oficial en YouTube.
Desde el perfil oficial del reguetonero cubano se ha publicado un comunicado oficial informando cuándo, dónde y cómo se llevará a cabo el velorio para que el público del artista pueda despedirse.
El caso de El Taiger representa un giro interesante - en caso de que el régimen quiera cambiar su política hacia el género y los llamados "intrusos del arte" -, ya que el régimen ha tenido que adaptar su postura ante la presión de la popularidad del reguetón y la influencia que este tiene en la juventud cubana