El reguetonero cubano Yosvani Arismín Sierra Hernández, conocido artísticamente como Chocolate MC, ha hecho un llamado urgente a través de las redes sociales debido a las supuestas condiciones en las que se encuentra encarcelado.
La operación Tidal Wave ha sido duramente criticada por violar el debido proceso, separar familias y usar recursos estatales de forma cuestionable. Casos como el de Heidy Sánchez y Kilmar Ábrego revelan los peligros de esta política.
El músico cubano Camilo Bonne fue víctima de un robo de todas sus pertenencias y dinero en un viaje en la aerolínea Copa que cubría la ruta de Panamá a Cuba.
Luisito Comunica destacó que el “el país está lleno de gente lindísima, cálida, simpática, platicadora por doquier” y afirmó que “Los cubanos son una sociedad resiliente porque la vida en este país es difícil, no hay otra manera de decirlo”.
Mientras todo esto sucede, la sociedad civil intenta, como puede, denunciar, rescatar y concienciar. Pero sin instituciones que actúen, todo esfuerzo parece nadar contracorriente en un mar de violencia, impunidad y silencio oficial.
Parece que la actriz cubana Ana de Armas le ha dicho “papi camina” a Manuel Anido, mientras crecen los rumores que la vinculan sentimentalmente con el actor y productor estadounidense Tom Cruise.
El caso ha generado una ola de críticas entre defensores de derechos humanos, abogados de inmigración y activistas, quienes aseguran que este tipo de deportaciones reflejan una política migratoria que prioriza la expulsión rápida sobre el respeto al debido proceso y la unidad familiar.