Ohtani no solo estuvo imponente al bate, al punto que los pitchers rivales preferían bolearlo, si no que le dieron la bola para cerrar en el noveno, lanzó varios envíos a 100 millas por hora, y selló el triunfo.
Lo dicho por Yoenis Céspedes con relación a su presencia en el próximo caso representando a Cuba, son palabras de alguien que al parecer es una víctima más del "Síndrome de Estocolmo".