Durante el juicio, el acusado, José Fimia, confesó haber abandonado el lugar del accidente, pero luego regresó confiado en que solo había golpeado la defensa.
Jerome Harrell atravesó en su huída varios patios de algunas casas cercana a la escena del crimen cuando fue advertido por uno de los residentes. Este al ver que una persona se encontraba dentro de su propiedad tomó el arma y le disparó.
El atropello ocurrió el pasado 7 de febrero, alrededor de las 7 p.m., después de que Pablo Rodríguez dejara a su esposa en el Palmetto General Hospital de Hialeah, y fuera a estacionar al otro lado de la calle.