Cristina Lage Codorniú, hija menor del exvicepresidente cubano Carlos Lage Dávila, y su esposo, Orlando Alain Rodríguez Leyva, perdieron sus visas estadounidenses de entradas múltiples, según informó Martí Noticias citando fuentes con conocimiento directo del caso.
De acuerdo con esa información, la pareja recibió el pasado 12 de junio una notificación de la Embajada de Estados Unidos en La Habana comunicándoles la revocación de sus visados.
Como es habitual en estos procedimientos, el Departamento de Estado no confirmó ni desmintió la medida, alegando la confidencialidad que rige los casos relacionados con visas.
La decisión se produce meses después de que una investigación periodística revelara que ambos figuran entre los propietarios de Group Tentacioones SRL, una empresa privada que administra algunos de los restaurantes más exclusivos de la capital cubana, entre ellos Sensacioones, Woow y Nao Habana, además del servicio de entrega de alimentos IFood.
El grupo empresarial ha ganado notoriedad por ofrecer una propuesta gastronómica dirigida a un segmento de alto poder adquisitivo, con platos cuyos precios superan ampliamente el salario medio mensual en Cuba. Entre ellos destaca el Tomahawk Gallego, valorado en más de 114 dólares.Hasta la reciente cancelación de sus visas, Cristina Lage Codorniú viajaba con frecuencia a Estados Unidos y Europa, de acuerdo con fuentes consultadas por Martí Noticias.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses no han explicado públicamente las razones específicas de la revocación. La empresa presenta sus negocios como un proyecto familiar dedicado a la hospitalidad y la gastronomía cubana, aunque en su sitio web no identifica a sus propietarios ni ofrece detalles sobre la estructura societaria de la compañía.
Cristina Lage Codorniú es licenciada en Derecho y gestora de derechos de autor. Junto a su esposo controla un grupo gastronómico que emplea a decenas de trabajadores y se ha consolidado como uno de los más exclusivos del sector privado en La Habana.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre las fortunas y negocios vinculados a familiares de antiguos dirigentes del régimen cubano, en un contexto donde la falta de transparencia dificulta conocer el origen y alcance de muchos de estos emprendimientos.
Carlos Lage Dávila, considerado durante años una de las principales figuras del Gobierno cubano, fue destituido en 2009 tras ser acusado por la dirigencia de haber caído en las llamadas “mieles del poder”. Más de una década después, el apellido Lage vuelve a generar titulares, esta vez por el éxito empresarial de su familia y por la decisión de Washington de retirarles el privilegio de viajar a Estados Unidos.





















