Messi hace historia en Kansas: triplete, récord mundial y una emoción que va más allá del fútbol y se convierte en monumento

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Todo el mundo apostaba a que Kylian Mbappé alcanzara al alemán y sus 16 goles primero que todos, pero Lionel Messi tenía otros planes en mente esa noche.

Lionel Messi volvió a hacer historia en una Copa del Mundo. A los 38 años, a pocos días de cumplir 39, el capitán argentino marcó los tres goles del triunfo 3-0 de la Selección ante Argelia en Kansas City, debutó en su sexto Mundial, llegó a 200 partidos con la camiseta albiceleste y alcanzó a Miroslav Klose como máximo goleador histórico del torneo, con 16 tantos. Sí, todo el mundo apostaba a que Kylian Mbappé alcanzara al alemán primero, pero Lionel Messi tenía otros planes en mente

Fue una noche de récords, pero también de emoción. Messi lloró después del primer gol, fue ovacionado por casi 70.000 espectadores y volvió a dejar esa sensación extraña que provoca desde hace dos décadas: la de estar viendo algo que ya ocurrió muchas veces, pero que sigue pareciendo irrepetible; dejándonos además una pregunta: ¿merece este hombre retirarse y dejar el fútbol? ¿Acaso no merecemos verlo también en el 2030? ¿Por qué tiene que dejar las canchas, la albiceleste?

Argentina arrancó el Mundial 2026 con una victoria firme, aunque no sencilla. Argelia incomodó en el inicio, tuvo intensidad, presionó, generó algunos sustos y hasta vio cómo le anulaban un gol por posición adelantada. A la propia Argentina también le anularon uno, de Messi, antes de que el capitán abriera definitivamente el partido.

El 1-0 llegó a los 17 minutos. Rodrigo De Paul encontró a Messi entre líneas, el capitán giró, se acomodó y sacó un zurdazo desde afuera del área que terminó cerca del ángulo de Luca Zidane. El disparo tuvo violencia, colocación y ese sello de los goles que parecen simples solo porque los hace él, si bien el hijo de Zinedine debió usar un solo brazo para el despeje y no dos.

Ese primer tanto tuvo una carga especial. Messi se quebró en el festejo y luego explicó que la emoción respondía a una situación “ajena a lo deportivo”. Dijo que había atravesado días difíciles y agradeció el apoyo del plantel y de la delegación argentina. No dio más detalles. Tampoco hacía falta. La imagen fue suficientemente clara: no era solo un gol; era un desahogo.

Después llegó el segundo. En el complemento, Alexis Mac Allister remató, el arquero dejó un rebote y Messi apareció como el verdadero killer dentro del área para definir de derecha. Fue el gol del oportunista, del jugador que no solo construye sino que también huele dónde va a caer la pelota. El tercero completó la obra: Nicolás González avanzó por la izquierda, cedió hacia la medialuna y Messi definió con su zurda, bajo, preciso, como si estuviera repitiendo una jugada ensayada durante toda una vida.

Con ese gol, Messi llegó a 16 tantos en Copas del Mundo e igualó al alemán Miroslav Klose, quien desde 2014 ocupaba la cima de la tabla histórica. Pero el dato tiene todavía más peso cuando se mira el recorrido completo: Messi marcó su primer gol mundialista el 16 de junio de 2006, ante Serbia y Montenegro, y veinte años después, otro 16 de junio, firmó un triplete para alcanzar el récord más importante de la historia ofensiva del torneo.

Thierry Henry lo resumió así: «Lio es otro asunto. Es simplemente diferente.»

Los 16 goles de Messi en Mundiales

La cuenta empezó en Alemania 2006. Messi tenía 18 años y entró desde el banco en el histórico 6-0 de Argentina sobre Serbia y Montenegro. En ese partido marcó su primer gol en una Copa del Mundo. Era el comienzo de una relación larga, difícil, dolorosa por momentos y finalmente gloriosa.

En Sudáfrica 2010 no pudo marcar. Jugó bien, fue importante en la generación ofensiva, pero se fue sin goles de un Mundial que terminó para Argentina con la goleada sufrida ante Alemania en cuartos de final.

La cuenta volvió a moverse en Brasil 2014. Messi marcó cuatro goles en la fase de grupos: uno ante Bosnia y Herzegovina, otro ante Irán y dos ante Nigeria. Aquella Argentina llegó hasta la final, donde perdió precisamente contra Alemania. Messi fue figura del torneo, aunque la Copa se le escapó.

En Rusia 2018 anotó un gol clave ante Nigeria, en el partido que permitió a Argentina clasificarse a octavos de final. Fue el gol del control de muslo y definición cruzada, una de sus jugadas más recordadas en Mundiales. La eliminación llegaría después ante Francia, en un 4-3 que abrió la era de Kylian Mbappé en la escena mundial.

En Qatar 2022, ya liberado de muchas cargas pero todavía con la gran deuda mundialista pendiente, Messi tuvo su Mundial más decisivo hasta entonces. Marcó siete goles: uno ante Arabia Saudita, uno ante México, uno ante Australia, uno ante Países Bajos, uno ante Croacia y dos en la final contra Francia. Con esos tantos condujo a Argentina hacia su tercera estrella y cerró la herida que había arrastrado durante años.

Ahora, en Estados Unidos 2026, agregó tres más contra Argelia. El resumen de sus 16 goles queda así:

  • 1 gol contra Serbia y Montenegro en 2006.
  • 1 gol contra Bosnia y Herzegovina en 2014.
  • 1 gol contra Irán en 2014.
  • 2 goles contra Nigeria en 2014.
  • 1 gol contra Nigeria en 2018.
  • 1 gol contra Arabia Saudita en 2022.
  • 1 gol contra México en 2022.
  • 1 gol contra Australia en 2022.
  • 1 gol contra Países Bajos en 2022.
  • 1 gol contra Croacia en 2022.
  • 2 goles contra Francia en 2022.
  • 3 goles contra Argelia en 2026.

La lista explica más que una estadística. Resume la evolución de Messi en los Mundiales: del chico que entraba desde el banco en Alemania al capitán que lloró en Qatar con la Copa en las manos; del futbolista cuestionado por no “aparecer” con la Selección al hombre que ahora comparte la cima histórica con Klose.

Seis Mundiales y 200 partidos con Argentina

La noche de Kansas también convirtió a Messi en el primer futbolista masculino en disputar seis Copas del Mundo. Su camino empezó en 2006, continuó en 2010, 2014, 2018, 2022 y llegó ahora a 2026. Cristiano Ronaldo puede alcanzar esa misma marca con Portugal, pero Messi fue el primero en llegar.

El partido ante Argelia también fue su número 200 con la selección mayor de Argentina. Nadie jugó más que él con la camiseta albiceleste. Nadie hizo más goles. Nadie cargó durante tanto tiempo con una relación tan intensa con su país: amor, exigencia, crítica, reconciliación y adoración.

Esa relación cambió para siempre después de Qatar. Hasta 2021, Messi todavía convivía con el reproche absurdo de no haber ganado nada con la mayor, pese a haber llevado a Argentina a finales de Copa América y Mundial. La Copa América de Brasil, la Finalissima ante Italia y el Mundial de Qatar modificaron la historia. Desde entonces, cada partido suyo con la Selección se mira de otra manera: ya no se le exige para validar su legado; se lo disfruta porque el legado ya está completo.

Y sin embargo, él sigue sumando.

El hat-trick más viejo de la historia mundialista

El triplete ante Argelia también lo dejó como el jugador de mayor edad en marcar tres goles en un partido de Copa del Mundo. Superó la marca de Cristiano Ronaldo, que había hecho un hat-trick ante España en Rusia 2018 con 33 años.

Messi lo logró con 38 años y 357 días. Ese dato, que podría parecer frío, tiene un valor enorme: habla de una vigencia que no es normal. A esa edad, muchos futbolistas ya se han retirado, juegan menos minutos o administran sus esfuerzos. Messi, en cambio, debutó en un Mundial como figura central del campeón defensor y decidió el partido con tres goles.

También quedó entre los jugadores de mayor edad en marcar en una Copa del Mundo. Solo nombres como el camerunés Roger Milla y el luso Pepê aparecen por encima en esa categoría. Pero ninguno de ellos combinó edad, influencia, volumen de récords y peso competitivo como lo hizo Messi en Kansas.

Otro dato resume su rareza: Messi es ahora el argentino más joven y el argentino más viejo en marcar en un Mundial. El más joven, por aquel gol de 2006 con 18 años; el más veterano, por estos goles de 2026, al borde de los 39.

Goles desde afuera, partidos consecutivos y contribuciones históricas

El primer tanto ante Argelia, además, le permitió empatar otro registro: goles desde fuera del área en Mundiales. Según los datos difundidos por ESPN, Messi igualó al mítico brasilero Roberto Rivelino con cinco goles mundialistas de larga distancia. No es un detalle a menospreciar. En un torneo donde los espacios se reducen y los rivales se cierran, ese remate desde afuera volvió a mostrar una de sus armas más antiguas.

También se convirtió en el primer argentino en marcar en cinco partidos consecutivos de Copa del Mundo. Superó marcas nacionales que compartían figuras como Hernán Crespo y Guillermo Stábile. La racha viene de Qatar y se estiró ahora en Kansas, como si no hubiera pasado el tiempo entre una Copa y la otra.

Otra cifra fuerte es la de contribuciones directas de gol. Según el recuento estadístico citado por ESPN, Messi llegó a 24 contribuciones directas de gol en Copas del Mundo, entre goles y asistencias, por encima de las 21 atribuidas a Pelé. No se trata solo de anotar, sino de participar de la construcción del resultado. Esa ha sido siempre una diferencia central en su carrera: Messi no es únicamente un goleador, sino también un organizador, un asistidor, un conductor. Un facto que lo diferencia del portugués CR7 o del francés Mbappé.

Por eso sus números son difíciles de comparar. Los 16 goles lo ponen junto a Klose, pero su influencia excede la tabla de goleadores. Durante años, Messi fue quien iniciaba, aceleraba, asistía y definía. Esa combinación explica por qué cada récord suyo abre otro debate y por qué, incluso cuando intenta reducirlos a “estadísticas”, el mundo los lee como capítulos de una leyenda.

Scaloni y De Paul, rendidos otra vez

Lionel Scaloni volvió a quedarse sin demasiadas palabras. El entrenador argentino dijo que lo de Messi es lo que viene haciendo desde hace 20 años y que la gente del fútbol quiere verlo. No fue una frase exagerada: fue casi una rendición. Después de tantos partidos, tantos torneos y tantos momentos decisivos, el técnico sabe que la explicación futbolística se queda corta.

Scaloni también reconoció que Argentina sabía que iba a sufrir. Argelia no fue un rival decorativo. El equipo africano jugó con intensidad, tuvo jugadores ofensivos capaces de incomodar y obligó al campeón a trabajar el partido. Esa lectura es importante porque evita convertir el 3-0 en una postal engañosa. Argentina ganó bien, pero no porque el rival se entregara.

Rodrigo De Paul, socio emocional y futbolístico de Messi, volvió a pedir algo que ya parece un mandato colectivo: disfrutarlo. Cada segundo, cada partido, cada toque. En un Mundial que probablemente sea el último del capitán, esa idea atraviesa a la Selección y a los hinchas.

El propio Messi fue por esa línea. Dijo que le gusta jugar al fútbol desde chico, que es su pasión y que, cuando se siente bien, intenta dar el máximo. También contó que está viendo la serie de Rafael Nadal y que se identifica con esa forma de competir: seguir mientras el cuerpo y la cabeza lo permitan.

La estatua más grande del mundo y el tamaño simbólico de Messi

La importancia de Messi para Argentina es tal que, el mismo día en que volvía a hacer historia en un Mundial, en Cutral Co, Neuquén, se inauguraba una estatua monumental de 26 metros en su homenaje. Según La Mañana de Neuquén, la obra fue presentada como la estatua de Messi más alta del mundo y quedó instalada a la vera de la Ruta 22, convertida desde el primer momento en nueva postal de la ciudad.

La imagen es poderosa porque funciona como metáfora. Mientras Messi hacía goles en Kansas, en la Patagonia argentina una multitud se reunía frente a una figura gigante del capitán. No era solo un homenaje deportivo. Las autoridades locales y el escultor Aldo Beroisa hablaron de esfuerzo, humildad, perseverancia y capacidad de levantarse después de los golpes.

La estatua demandó casi dos años de trabajo. Fue impulsada por el municipio y realizada en un contexto económico difícil, con obstáculos climáticos y técnicos. Beroisa explicó que una obra de esa magnitud exigía cálculos, estructuras, peso y mucho cuidado. Pero más allá de la ingeniería, el sentido del monumento está en lo que Messi representa.

Para Cutral Co, una ciudad levantada en medio del desierto neuquino, Messi aparece como símbolo de sacrificio. Un chico que tuvo que irse de Rosario para tratarse, que creció lejos de su país, que fue discutido durante años y que finalmente terminó devolviéndole a Argentina una alegría colectiva incomparable. La estatua, entonces, no celebra solo al futbolista. Celebra una idea: que el talento necesita resistencia, que la gloria no llega sin pérdida y que la humildad puede sobrevivir incluso en la cima.

Ese detalle permite entender por qué cada gol de Messi sigue siendo más que un gol para los argentinos. En otros países, un futbolista puede ser ídolo. En Argentina, Messi ya es parte de una educación sentimental. Se lo sufrió, se lo discutió, se lo defendió, se lo lloró y se lo abrazó. La estatua de 26 metros no agranda su figura: apenas intenta ponerse a la altura simbólica que ya tiene.

De Serbia y Montenegro a Argelia: veinte años de Mundial

Hay una simetría perfecta en la fecha. El 16 de junio de 2006, Messi marcó su primer gol mundialista contra Serbia y Montenegro. El 16 de junio de 2026, marcó tres contra Argelia. Entre ambos días pasaron veinte años exactos.

En ese arco caben todas las versiones de Messi. El adolescente que entraba con pelo largo y sonrisa tímida. El crack que cargó con una selección que no encontraba destino. El capitán cuestionado por finales perdidas. El hombre que renunció y volvió. El líder que ganó la Copa América. El campeón del mundo de Qatar. Y ahora, el veterano que, lejos de despedirse en silencio, debutó en una nueva Copa con un triplete histórico.

También caben todos los cambios de Argentina con él. La Selección que en 2006 soñaba con recuperar grandeza; la de 2014 que estuvo a minutos de la gloria; la de 2018 que llegó desordenada; la de 2022 que se rehizo después de un golpe durísimo; y la de 2026 que defiende la corona con un capitán que sigue siendo el ancho de espadas.

El debut ante Argelia espantó además un fantasma inevitable: el de Qatar 2022. Aquella derrota inicial contra Arabia Saudita todavía vive en la memoria de todos. Por eso este 3-0 tuvo un valor doble. No solo dio tres puntos; también le permitió al campeón arrancar sin trauma, con autoridad y con su líder en estado de gracia.

Lo que viene para Argentina

Argentina quedó bien posicionada en el Grupo J y ahora deberá sostener el nivel ante Austria y Jordan. El torneo recién comienza y Messi lo advirtió: todos los partidos serán físicamente intensos, todos los equipos están trabajados y nadie regala nada en un Mundial.

Tiene razón. El nuevo formato, con más selecciones, no elimina el peligro. Lo multiplica. Hay rivales que llegan sin historia grande pero con piernas, organización y hambre. Argelia mostró tramos de eso. Cabo Verde se lo demostró a España. Arabia Saudita volvió a complicar a una potencia, esta vez Uruguay. El Mundial ya avisó que no alcanza con el nombre.

Pero Argentina tiene algo que ninguna otra selección posee: un Messi que, aun con la carrera completa, sigue jugando como si todavía le faltara una prueba. Ese es el punto más difícil de explicar. Después de ganar todo, después de romper récords, después de recibir homenajes, estatuas y ovaciones, el capitán todavía parece competir contra sí mismo.

En Kansas City lo hizo otra vez. Marcó de zurda desde afuera, de derecha tras un rebote y otra vez de zurda para cerrar el triplete. Lloró, agradeció, minimizó los récords y salió ovacionado. Igualó a Klose, llegó a 200 partidos con Argentina, estrenó su sexto Mundial y recordó que el final, aunque esté cerca, todavía no llegó.

Messi ya no necesita demostrar nada. Pero el fútbol, caprichoso y generoso con quienes lo honran, todavía le está dando noches para agrandar lo indemostrable.

FUENTES CONSULTADAS:

  • ESPN: “Messi y los enormes récords que dejó en el Argentina vs Argelia”
  • La Mañana de Neuquén: “El Messi más grande del mundo ya es una realidad”
  • La Mañana de Neuquén: “Otra noche memorable de Messi: Argentina hizo ‘primera’ con su ancho de espadas”
  • La Mañana de Neuquén: “Scaloni, rendido ante los pies de Messi”
  • La Mañana de Neuquén: “Mundial 2026: Lionel Messi explicó su emoción tras el primer gol ante Argelia”
  • La Mañana de Neuquén: “Lionel Messi, más vigente que nunca”
  • La Nación: “Messi, el jugador récord, el capitán leyenda, el hombre sensible”
  • Reuters: “Messi hat-trick equals scoring record as Argentina dazzle against Algeria”

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