La muerte del cubano Geraldo Lunas Campos, ocurrida el 3 de enero en un centro de detención migratoria de Texas, dio un giro inquietante tras conocerse que la causa preliminar señalada por el forense apunta a una posible clasificación como homicidio.
La información salió a la luz a partir de una grabación compartida por la familia, en la que un empleado de la Oficina del Médico Forense del condado de El Paso le dice a la hija del fallecido que la causa preliminar es asfixia “por compresión del cuello y el pecho” y que, a falta de toxicología, el médico cree que la forma de la muerte podría registrarse como homicidio, recoge The Washington Post.
Lunas Campos tenía 55 años y estaba detenido en el Camp East Montana, en el área de El Paso. En los primeros días tras el fallecimiento, ICE divulgó un informe escueto donde afirmó que el hombre murió después de “sufrir problemas médicos” y describió que había mostrado un comportamiento “disruptivo” mientras esperaba por medicamentos y se negó a regresar a su dormitorio. Según esa versión inicial, fue trasladado a una unidad segregada y allí entró en “angustia”, sin que la agencia explicara el uso de la fuerza ni aportara detalles concretos sobre el momento crítico.
Con el avance de la polémica, el Departamento de Seguridad Nacional ofreció un relato distinto.
La subsecretaria Tricia McLaughlin declaró en un correo enviado a The Washington Post que Lunas Campos “se resistió violentamente” y continuó intentando quitarse la vida, y que durante la “lucha subsiguiente” dejó de respirar y perdió la conciencia. DHS aseguró que se llamó a personal médico de inmediato y que, tras intentos de reanimación, fue declarado muerto en el lugar. McLaughlin dijo que existe una investigación activa, pero evitó entregar documentación adicional.
En paralelo, el caso quedó atravesado por un elemento que el propio gobierno subrayó: los antecedentes penales del fallecido y su situación migratoria previa. ICE informó que había sido arrestado en julio de 2025 en Rochester, Nueva York, y que arrastraba condenas por delitos graves, además de una orden de deportación antigua.
El episodio ocurre en un momento de fuerte escrutinio sobre la custodia migratoria: medios internacionales han señalado un aumento de muertes en centros de detención y una tensión creciente por el endurecimiento de la política migratoria en el arranque de 2026.

















