La primera entrevista de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido popularmente como El Cangrejo o Raulito, nieto del exmandatario cubano Raúl Castro, fue publicada este viernes por el medio The National, un diario en inglés con sede en Emiratos Árabes.
Las declaraciones de Rodríguez Castro salen a la luz después de que el Partido Comunista de Cuba aprobara el mayor paquete de reformas económicas de su historia: 176 medidas organizadas en 23 ejes estratégicos, para abogar por un diálogo con Washington.
El Cangrejo, de 41 años, no ocupa cargos gubernamentales ni dirige instituciones del Estado, pero aparece en un momento en el que el país insiste en que atraviesa un “punto de inflexión” económico para admitir que “es difícil, realmente es muy difícil sostener cualquier tipo de conversación, discusión, negociación o diálogo en un ambiente muy hostil, de medidas coercitivas, de amenazas y de pretensiones al condicionamiento y a la imposición”.
Sin embargo, en una entrevista en la que también participó el joven viceministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Carlos Méndez, el nieto favorito de Raúl, respaldó las posturas recientes de Díaz-Canel y las expresadas anteriormente por su abuelo, de que “la vía del diálogo es la que nos acerca y no la de la confrontación” y de que “nuestro gobierno y la dignidad del cubano no están dispuestos a someterse, no solamente a Estados Unidos, sino a ningún país del mundo”.
“Estamos dispuestos a caminar de manera soberana e incluso, sugeridos por nuestro pueblo”, hacia “un modelo económico muy cubano aprendiendo de experiencias internacionales”, indicó Raulito al hablar de un “irremediable” cambio económico.
En cualquier caso, Raulito reconoció que el proceso de reformas es bastante limitado: “Somos un grupo de jóvenes líderes con altas responsabilidades en la dirección del Gobierno cubano… bajo el liderazgo del general de ejército Raúl Castro Ruz y el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, acompañados por un amplio grupo de colegas de diferentes edades y generaciones, todos con la mirada puesta en un punto central: el bienestar del pueblo cubano”.
Teniente coronel del Ministerio del Interior y jefe de la Dirección General de Seguridad Personal de Raúl Castro desde 2016, Rodríguez Castro es considerado el principal nexo entre la cúpula del régimen y la administración de Donald Trump y fue uno de los interlocutores del director de la CIA, John Ratcliffe, quien viajó a La Habana el pasado 15 de mayo.
Raulito aseguró a Estados Unidos que “Cuba y su gobierno revolucionario siempre han estado dispuestos a sostener una relación cordial, una relación de respeto, una relación civilizada, que, ¿por qué no?, debiera llegar a una relación normal y natural”.
“Cuba no representa la más mínima amenaza a los intereses y a la seguridad nacional de Estados Unidos. Y en ese sentido nosotros continuamos ofreciendo esa relación civilizada, esa relación de respeto y en igualdad de condiciones, donde podemos discutir todos los asuntos que a ambas partes interesen”, indicó.
“Lograr un modelo económico que sea más abierto, que tenga mayor participación del capital privado nacional y extranjero… y para eso no tenemos ni estamos dispuestos a transformar el sistema político cubano”, dijo sobre cómo Cuba no estaría privatizando la economía, sino dando mayor participación al sector privado.
“Cuba es un país abierto a la inversión, que tiene oportunidades de negocio en prácticamente todos los sectores de la economía que van desde la minería, el turismo, el sector inmobiliario, el sector bancario, financiero”, señaló Méndez al hacer un llamado directo a los empresarios estadounidenses y a la comunidad cubana en el exterior.
El gobernante Miguel Díaz-Canel había reconocido que el plan se inspira en los modelos de China y Vietnam, es decir, reforma de mercado sin tocar el sistema de partido único.





















