Desde el 19 de mayo, unos 450 vuelos diarios de Delta operarán sin comida ni bebida. La medida no aplica a primera clase y llega en medio de presiones financieras por el alza del combustible.
Delta Air Lines no está en quiebra como Spirit, pero tampoco está ignorando la presión sobre sus costos. Desde el 19 de mayo, la aerolínea suprime el servicio de comida y bebida en todos los vuelos de menos de 350 millas dentro de Estados Unidos. El recorte afecta alrededor de 450 rutas diarias y llega mientras la compañía enfrenta un alza de más de 2,000 millones de dólares en su factura de combustible para este trimestre.
Delta recorta servicio en vuelos cortos a partir del 19 de mayo
La regla es simple: si tu vuelo cubre menos de 350 millas, olvídate de que alguien pase con el carrito. Rutas como Nueva York a Boston o Los Ángeles a San Francisco entran en esa categoría.
El cambio alcanza aproximadamente el 9% de los hasta 5,500 vuelos diarios que opera la aerolínea, incluyendo conexiones. No es un recorte menor en papel, aunque la compañía lo vende como un ajuste hacia una experiencia más uniforme.
La medida elimina comida, snacks y bebidas en vuelos de menos de 349 millas dentro de Estados Unidos, e impacta cerca de 450 vuelos diarios. Rutas populares entre ciudades cercanas desaparecen del mapa del servicio a bordo de un día para otro, recoge La Nación.
Delta no llegó a esto de improviso. En 2015 ya había eliminado alimentos y bebidas en trayectos menores a 250 millas, y en 2017 introdujo un formato de servicio exprés para rutas de menos de 349 millas. Lo de ahora es una vuelta de tuerca más en esa misma dirección.
Delta vs Spirit: sólida en números, pero apretada por el combustible
La comparación con Spirit no es casual. Esa aerolínea entró en quiebra mientras acumulaba deudas y perdía pasajeros. Delta va en dirección contraria, pero los costos le están comiendo los márgenes.
En el primer trimestre de 2026, Delta reportó una pérdida neta de 289 millones de dólares, aunque ajustada por partidas extraordinarias registró una ganancia de 423 millones. El problema no es la demanda, que sigue fuerte. El problema es el precio del combustible. CNBC
La aerolínea prevé un aumento de más de 2,000 millones de dólares en su gasto de combustible para el segundo trimestre, aunque confía en alcanzar una ganancia antes de impuestos de 1,000 millones de dólares, señala Telemundo51
En ese contexto, quitar los pretzels en los vuelos cortos no es un capricho. Es una señal de que hasta las aerolíneas más rentables están buscando dónde ajustar sin tocar lo que realmente vende: la experiencia premium.
La excepción es Delta First. Los pasajeros de esa categoría mantienen el servicio completo sin importar la distancia del vuelo. Esa distinción lo dice todo sobre la estrategia: proteger al cliente que paga más y recortar donde el margen ya era mínimo.
Para los viajeros en clase económica o Delta Comfort que vuelan rutas cortas, el consejo práctico es claro: traigan su propio café y sus propios pretzels.



















