El gobierno cubano comunicó a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que desde este lunes el país no tendrá combustible para aviación debido al asedio petrolero de Estados Unidos, según reportó la agencia EFE con dos fuentes.
Hasta el momento se desconoce la manera en la que las aerolíneas afectadas, fundamentalmente estadounidenses, españolas, panameñas y mexicanas, enfrentarán a corto plazo esta situación, que podría generar alteraciones en rutas, frecuencias y horarios.
Un aviso operativo del sistema internacional de NOTAM (Notice to Air Missions) confirmó que el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana quedará sin combustible Jet A-1, el estándar de la aviación comercial, desde el próximo martes.
El Gobierno de Cuba advierte a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que a partir de este lunes el país se queda sin combustible para aviación.https://t.co/TieA0D4viI
— EFE Noticias (@EFEnoticias) February 8, 2026
El mensaje indica que no habrá combustible Jet A-1 disponible (“JET A1 FUEL NOT AVBL”) al menos entre el 10 de febrero de 2026 a las 05:00 UTC y el 11 de marzo de 2026 a las 05:00 UTC.
De acuerdo con esta notificación, que forma parte del sistema global de alertas aeronáuticas utilizado para informar a tripulaciones y aerolíneas sobre condiciones relevantes para la operación, las aeronaves no podrían repostar Jet A-1 en La Habana durante el período señalado.
La alerta oficial obligaría a las aerolíneas a llegar con combustible extra, hacer escalas técnicas en otros países o cancelar vuelos, lo que impacta a operaciones comerciales, chárter, de carga y ejecutivas.

Es algo que ha ocurrido anteriormente, tanto en el período especial en los años 90 como en los momentos más críticos de los últimos meses, cuando las aerolíneas resolvieron la falta de combustible reacomodando sus rutas para repostar en México o República Dominicana.
El aviso también reporta limitaciones en ayudas de aterrizaje, fallas en el sistema de visibilidad de pista y restricciones en el ILS, reforzando la imagen de colapso logístico en un sector estratégico.
El gobierno cubano anunció la pasada semana un duro plan de emergencia para tratar de subsistir sin importaciones de crudo y derivados que incluía el fin de la venta de diésel, la reducción de los horarios de hospitales y oficinas estatales y el cierre de algunos hoteles.
La actual crisis, que ha paralizado al país, se vio empeorada tras la captura del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, lo que significó el fin del petróleo de Venezuela hacia la isla; y luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles a aquellos países que suministrasen petróleo a la isla.

















