El caso judicial que conmocionó a la comunidad de Miami llegó a una etapa decisiva este martes, luego de que un jurado votara a favor de la pena de muerte para el cubano Alberto Sierra, de 42 años. El acusado confesó haber asesinado en noviembre de 2012 a su esposa Gladys Machado, de 29 años, y a sus dos hijas menores, Julia y Daniela Padrino, de 6 y 3 años respectivamente, en un trágico suceso que mantuvo en vilo al condado de Miami-Dade.
Tras tres semanas de testimonios, los 12 integrantes del jurado respaldaron por unanimidad la pena capital en el cargo correspondiente al homicidio de la niña mayor. Asimismo, el dictamen registró una votación de ocho a favor de la pena de muerte en el caso de la niña de 3 años y de 11 contra uno en el crimen de Machado. La fiscalía expuso la premeditación y crueldad con la que actuó Sierra, quien secuestró y torturó a las víctimas antes de sofocarlas, dejando los cuerpos ocultos en una construcción anexa a la vivienda familiar mientras emprendía una huida por el estado.
Durante los alegatos finales, la fiscal estatal Abbe Rifkin instó al jurado a dictar el veredicto más severo ante la brutalidad de las agresiones, expresando: “Puede ser difícil. Pero es lo correcto. Es justo. Y ya es hora”. Por su parte, la acusación contó con el conmovedor testimonio de Micheal Padrino, hijo mayor de la víctima que sobrevivió al no encontrarse en la vivienda aquel día, quien manifestó el impacto de la pérdida al declarar: “Se suponía que íbamos a tener más tiempo juntos, más cumpleaños, más fiestas, más días en los que no pasa nada importante, o discusiones por tonterías”.
La defensa del acusado, liderada por el abogado Khurrum Wahid, intentó evitar la sentencia de muerte solicitando la cadena perpetua sin opción a libertad condicional, apelando a la perspectiva humana y señalando secuelas médicas por un accidente infantil. “Estamos aquí para recordarles que es un ser humano”, argumentó Wahid ante los jurados, añadiendo sobre la lesión craneal sufrida por Sierra a los 12 años: “La decisión que tienen ante ustedes es una decisión moral. Nadie elige fracturarse el cráneo a los 12 años. Este no es un cerebro normal y sano. Un cerebro enfermo tiene consecuencias”.
El próximo 2 de noviembre, la representación legal de Sierra tendrá su última oportunidad procesal durante una audiencia Spencer convocada por el magistrado de la causa. En esta sesión especial del sistema judicial de Florida, la defensa presentará argumentos finales e información complementaria con la intención de revertir la recomendación de la pena capital antes de que se pronuncie la sentencia definitiva.

