La muerte del médico cubano Reynaldo Ochoa, conocido entre amigos y pacientes como “Rey el médico”, ha causado conmoción en la Isla de la Juventud. El profesional permaneció ingresado en terapia intensiva y había sido sometido a varias intervenciones quirúrgicas debido a un sangrado digestivo antes de su fallecimiento.
Ochoa recibió sepultura en la mañana del martes 13 de octubre en el Panteón de los Masones del cementerio de Nueva Gerona. Su despedida estuvo acompañada por mensajes de pesar que recordaron sus años dedicados a la medicina y la atención de sus pacientes.
Sus amigos habían pedido ayuda para conseguir medicamentos
A finales de septiembre, cuando su estado de salud ya era muy delicado, personas cercanas al médico recurrieron a las redes sociales para intentar localizar varios fármacos necesarios durante su hospitalización. La petición incluía tramadol o morfina, ranitidina, omeprazol, metoclopramida, levofloxacino y albúmina para administración intravenosa.
También se buscaba meropenem, un antibiótico empleado frente a determinadas infecciones bacterianas graves, aunque posteriormente sus allegados comunicaron que habían logrado conseguirlo. No se ha confirmado públicamente si el resto de los medicamentos solicitados pudo obtenerse ni si la falta de alguno influyó en la evolución de Ochoa.
La búsqueda desesperada de tratamientos por parte de familiares y amigos se produce en medio de la grave escasez de medicamentos que atraviesa Cuba, una situación que durante los últimos años ha llevado a numerosas familias a recurrir a redes sociales y contactos particulares para encontrar fármacos. Sin embargo, en este caso no existen elementos suficientes para atribuir el fallecimiento del médico a esas carencias.
Otra pérdida que golpea a Nueva Gerona
La muerte de Reynaldo Ochoa ocurre pocas semanas después de que otra familia de la Isla de la Juventud atravesara una situación dramática relacionada con la atención hospitalaria. A finales de agosto murió María Luisa Mendoza, hermana del pelotero cubano Héctor Mendoza, después de ingresar en el hospital Héroes del Baire con un cuadro de dengue hemorrágico.
En aquel caso, familiares denunciaron que tuvieron que salir a buscar suero ante la falta del insumo en el centro médico. La joven, de 27 años, sufrió posteriormente un paro y no logró sobrevivir.
Sobre Reynaldo Ochoa no se han divulgado hasta el momento su edad, especialidad médica ni el hospital específico donde estuvo ingresado. Tampoco se conoce un informe clínico público que establezca cuál fue la causa definitiva de su muerte.
Su fallecimiento se suma a otras pérdidas recientes dentro del sector sanitario cubano, como la inesperada muerte de la joven neumóloga Julieth Pérez Tato en Camagüey. En Nueva Gerona, quienes conocieron a “Rey el médico” lo despiden ahora recordando especialmente su trabajo con los pacientes y una vida profesional dedicada a la medicina.

