El cantante cubano Baby Lores, cuyo nombre legal es Yoandys Lores González, aparece como demandado junto a dos compañías vinculadas a él en una disputa empresarial que llegó a los tribunales de Miami-Dade. La acción fue presentada por Sielo Group LLC contra el artista, La Eskina D’Lores LLC y Baby Lores Music Inc., según documentos judiciales consultados.
La demanda solicita, entre otras medidas, una orden judicial permanente contra los demandados y sostiene que determinadas acciones atribuidas a estos habrían provocado daños a la parte demandante. Por el momento se trata de alegaciones formuladas dentro de un litigio civil y no de hechos declarados probados por una sentencia.
Una inversión de más de $1,25 millones detrás del conflicto
Los documentos permiten reconstruir parte del origen de la disputa, que ya circula ampliamente en redes sociales. Según la demanda, alrededor de enero de 2025 Abel Demien, identificado como directivo de la empresa demandante, inició un proyecto empresarial conjunto con Baby Lores que llevó a la creación de La Eskina D’Lores LLC.
El propósito del negocio era ofrecer un espacio y servicios para eventos, además de promover al intérprete cubano. La demanda sostiene que Demien destinó al proyecto un capital superior a 1,25 millones de dólares, una cantidad que se ha convertido en uno de los detalles más llamativos del expediente.
A diferencia de lo que ha sido divulgado en redes, los documentos visibles no presentan esos 1,25 millones como la cantidad que Baby Lores estaría siendo demandado a pagar. La cifra aparece específicamente descrita como el capital que Demien asegura haber invertido en el negocio antes de que la sociedad fracasara.
De acuerdo con la versión presentada ante el tribunal, Demien y Leysis Forte terminaron renunciando a sus posiciones en La Eskina D’Lores LLC y abandonaron el proyecto. Posteriormente, Demien registró Sielo Group LLC y comenzó a organizar eventos privados a través de esa nueva empresa.
El evento que habría desatado el enfrentamiento
Uno de los episodios centrales del caso ocurrió en agosto de 2026. Sielo Group había preparado una inauguración y un evento para el 22 de agosto, cuya promoción comenzó días antes a través de las redes sociales.
La demanda alega que, en medio de esa situación, se produjeron intercambios de mensajes relacionados con el nuevo negocio. También sostiene que Baby Lores, a través de Baby Lores Music Inc., publicó en Instagram el anuncio del evento de Sielo marcado con la palabra “CANCELLED” y etiquetó la cuenta de la empresa.
Ese episodio forma parte de las actuaciones que Sielo Group utiliza para sustentar sus reclamaciones contra el músico y las dos compañías demandadas. Corresponderá al proceso judicial determinar si las acusaciones tienen fundamento y, en su caso, qué responsabilidad corresponde a cada una de las partes.
El pleito aparece en un momento particularmente movido para el artista, quien recientemente denunció que le impidieron viajar a Cuba para visitar a su madre, ingresada en terapia intensiva. Meses antes también había atravesado la muerte de su abuela, a quien había logrado visitar en la Isla antes de su fallecimiento.
Más allá de su trayectoria musical, Baby Lores lleva años desarrollando actividades y proyectos en Miami. Entre ellos se encuentra su trabajo con niños a través de una academia de música, una faceta que el propio artista ha mostrado públicamente en varias ocasiones.
El proceso civil abre ahora otro frente para el cantante. Hasta que el tribunal resuelva las reclamaciones, las acusaciones de Sielo Group deben entenderse únicamente como la versión presentada por la parte demandante y no como una determinación judicial de culpabilidad o responsabilidad.

