Cientos de migrantes, incluidos cubanos, avanzan por México en caravana nombrada “Sueños sin Fronteras” que salió desde Tapachula
Más de medio millar de migrantes de Cuba y otros países latinoamericanos abandonaron Tapachula, Chiapas, en la caravana “Sueños sin Fronteras”, cansados de meses de espera por trámites migratorios y de las dificultades para encontrar empleo en la frontera sur mexicana.
La marcha comenzó la tarde del 20 de agosto desde el Parque Bicentenario de Tapachula con destino inicial hacia el centro de México y, particularmente, Ciudad de México.
Las estimaciones iniciales oscilaron entre 500 y más de 700 participantes. Entre ellos hay cubanos, venezolanos, haitianos, hondureños, salvadoreños, guatemaltecos y ciudadanos de otras nacionalidades.
El grupo adoptó el nombre “Sueños sin Fronteras” y asegura que uno de sus principales objetivos es abandonar Tapachula para continuar sus trámites migratorios en otras zonas del país y encontrar oportunidades laborales. Muchos sostienen que llevan meses esperando respuestas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y del Instituto Nacional de Migración. Los elevados precios de alquiler y la escasez de empleo también figuran entre las razones citadas por los participantes.
La presencia cubana está confirmada en diferentes coberturas locales. El contingente incluye además personas que habían vivido anteriormente en Estados Unidos y fueron deportadas durante la nueva ofensiva migratoria de la administración Trump.
Para algunos de ellos, la marcha hacia el centro de México representa un intento de establecerse temporalmente en ese país. Otros mantienen la esperanza de regresar algún día a Estados Unidos.
Las caravanas desde Tapachula se han convertido en un mecanismo recurrente utilizado por migrantes que permanecen varados en la frontera sur. Grupos anteriores han terminado disolviéndose en Chiapas u Oaxaca después de que las autoridades ofrecieran documentos o transporte hacia otras regiones.
La nueva caravana sufrió además un grave episodio mientras avanzaba. El 25 de agosto, un migrante hondureño identificado como Reinery Armando Hernández de León murió apuñalado durante una riña en Escuintla, Chiapas, donde descansaban centenares de integrantes del contingente. Las autoridades detuvieron a siete personas después del incidente. El grupo había partido cinco días antes de Tapachula y continuaba desplazándose por Chiapas cuando ocurrió el homicidio.
Fuentes: La Jornada · Euronews/AP

