Una botella de aceite de girasol incluida en una ayuda alimentaria financiada por Japón fue vendida en la provincia de Granma, pese a que su etiqueta advierte expresamente que el producto no puede comercializarse ni intercambiarse, según una denuncia difundida en Facebook por el creador de contenido cubano Guillermo Rodríguez Sánchez.
La fotografía compartida muestra un envase de un litro identificado como “Aceite de Girasol Refinado” y “Alimento Fortificado”. Bajo una bandera japonesa aparecen las frases “From the People of Japan” y “Donado por Japón”, seguidas de la advertencia bilingüe “Not for sale or exchange” y “Prohibida su venta o intercambio”.
Rodríguez Sánchez afirmó que pobladores de Granma habían publicado imágenes de las etiquetas después de comprar el aceite “a precios disparados” en algunos lugares de la provincia. Sin embargo, no precisó los municipios, establecimientos ni cantidades pagadas, y la publicación tampoco incluye recibos u otros elementos que permitan verificar de manera independiente la supuesta operación.
La imagen permite relacionar el producto con una asistencia humanitaria anunciada por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) el 24 de diciembre de 2025. El organismo informó entonces que el Gobierno de Japón había aportado un millón de dólares para apoyar a las provincias orientales afectadas por el huracán Melissa.
De acuerdo con el comunicado oficial del PMA, la contribución permitiría entregar durante un mes una ración adicional integrada por 1,5 kilogramos de arroz, 0,9 kilogramos de granos y un litro de aceite. La ayuda, destinada a unas 190.000 personas, debía distribuirse “como donativo” mediante la red de bodegas.
Granma aparecía además entre las cuatro provincias —junto con Santiago de Cuba, Guantánamo y Holguín— donde el organismo había asistido a unas 600.000 personas desde el comienzo de la emergencia. La coincidencia entre el tipo de producto, el volumen del envase y la identificación de Japón hace probable que la botella fotografiada proceda de esa operación, aunque la imagen no permite confirmar el lote.
Rodríguez Sánchez utilizó la ironía para cuestionar el manejo estatal de las donaciones e insinuó que solo una pequeña cantidad habría llegado a las bodegas, mientras el resto terminaría destinado a la venta.
El caso recuerda la controversia de 2021, cuando el Ministerio del Comercio Interior reconoció que se comercializaría temporalmente aceite perteneciente a los inventarios del PMA. Las autoridades alegaron entonces una avería en una línea nacional de envasado y prometieron reponer al organismo internacional la cantidad utilizada.
En esta ocasión, las condiciones divulgadas por el PMA fueron inequívocas: el paquete financiado por Japón debía entregarse como una donación. Por tanto, si se confirma que alguno de esos envases fue vendido, la operación contravendría tanto la advertencia impresa en la botella como el destino anunciado públicamente para la ayuda.






















