La Guaira fue declarada zona de desastre y decenas de edificios colapsaron en Caracas y otras ciudades, mientras equipos de rescate de varios países se suman a la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Dos terremotos casi consecutivos, de magnitud 7,2 y 7,5, sacudieron la noche del miércoles el centro-norte de Venezuela y dejaron hasta ahora un saldo de 164 muertos y 971 heridos, según el más reciente balance oficial entregado este jueves por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. El estado de La Guaira, en la costa, fue declarado zona de desastre tras el colapso de decenas de edificios, y las labores de rescate continúan en varias ciudades del país en medio de cortes de electricidad, agua y gas.
El primer terremoto, de magnitud 7,2, tuvo su epicentro cerca de San Felipe, capital del estado Yaracuy, poco después de las 6:04 de la tarde (hora de Venezuela). Apenas 40 segundos después, un segundo sismo, esta vez de magnitud 7,5, golpeó a unos 23 kilómetros al sureste de Yumare, también en Yaracuy, una zona donde se ubican algunas de las principales refinerías petroleras del país. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), ambos movimientos se sintieron en buena parte de Venezuela y también en ciudades de Colombia. Las autoridades estadounidenses descartaron riesgo de tsunami tras los sismos.
El miércoles era día festivo en Venezuela —se celebraba a San Juan Bautista y la independencia del país de España—, por lo que gran parte de la población se encontraba en sus casas o en actos públicos al momento de los temblores, lo que habría evitado un número aún mayor de víctimas en espacios de trabajo o estudio.
La Guaira, el epicentro del desastre
Aunque los sismos se sintieron en todo el país, fue el estado costero de La Guaira el que sufrió el mayor impacto. Delcy Rodríguez lo describió como «una verdadera tragedia» y anunció su declaración como zona de desastre. En la localidad de Macuto, un gran hotel frente al mar quedó reducido a escombros, y en Catia La Mar varios edificios colapsaron por completo, incluyendo estructuras de varios pisos. En Caracas, uno de los puntos más afectados fue el sector de San Bernardino, donde un edificio de vieja data se derrumbó y equipos de rescate, junto con vecinos, trabajaron toda la noche para sacar a personas atrapadas entre los escombros. De acuerdo con reportes preliminares, al menos cinco personas fueron rescatadas con vida en ese sitio.
El primer balance oficial, entregado por Rodríguez la madrugada del jueves, hablaba de 32 muertos y más de 700 heridos, una cifra que la propia mandataria advirtió que aumentaría conforme avanzaran las labores de rescate y se conocieran los datos de La Guaira. Horas más tarde, el número de fallecidos subió a 164 y el de heridos a 971.
El Servicio Geológico de Estados Unidos, a través de su sistema de evaluación rápida PAGER, estimó una probabilidad cercana al 40% de que el número final de muertos se ubique entre 10 mil y 100 mil personas. Se trata de un modelo estadístico basado en la intensidad del sismo, la densidad de población expuesta y la vulnerabilidad de las edificaciones, no de un conteo real, por lo que el balance definitivo dependerá del avance de las labores de búsqueda en los próximos días.
Medios locales reportaron cortes en los suministros de gas, electricidad y agua potable en Caracas y en el estado de La Guaira tras los sismos. Al caer la noche del miércoles, las labores de rescate se vieron además complicadas por la oscuridad y una lluvia ligera que dificultó la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros. La falta de señal de telefonía celular en varias zonas del país agravó la angustia de numerosas familias, en particular las de los más de 7,7 millones de venezolanos que han emigrado durante la prolongada crisis del país y que buscaban noticias de sus seres queridos desde el exterior.
Las primeras estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos apuntan a que las pérdidas económicas del desastre podrían oscilar entre 10 mil y 100 mil millones de dólares, en un país que ya enfrentaba una economía debilitada por años de hiperinflación y una crisis política prolongada.
Llegada de ayuda internacional
Delcy Rodríguez informó que equipos de rescate de varios países comenzaron a movilizarse hacia Venezuela para colaborar en las labores de respuesta. Estados Unidos confirmó el envío de equipos de búsqueda y rescate, así como suministros médicos y humanitarios, en coordinación con las autoridades del gobierno interino venezolano. También se reportó la llegada de equipos desde República Dominicana, El Salvador, México y Qatar. El Salvador, a través de su presidente Nayib Bukele, anunció el despliegue de 300 rescatistas y paramédicos junto con 50 toneladas de equipo, medicamentos e insumos de primera necesidad. Otros países, entre ellos China y Brasil, además de varias naciones del Caribe, ofrecieron ayuda humanitaria adicional.
La emergencia se produce en un momento ya delicado para Venezuela, que arrastra una crisis humanitaria prolongada marcada por la inseguridad alimentaria y un sistema de salud debilitado, factores que condicionan la capacidad de respuesta del país ante un desastre de esta magnitud.
FUENTES UTILIZADAS
- CNN en Español
- La Nación (Argentina)
- El Tiempo (Colombia)
- MercoPress
- Telemundo Miami (51)
- Univision Miami

















