Un video difundido el lunes en redes sociales capturó el incómodo contraste entre la energía de la cantante cubana Hallel Génesis sobre la tarima y la frialdad de los asistentes.
Mientras la intérprete entregaba todo su talento en el evento Inicio del Verano, la multitud permanecía estática; gran parte de los presentes prefería mirar las pantallas de sus teléfonos o simplemente dejaba asomar desinterés, sin mostrar la menor intención de moverse al compás de la música.
Semejante escena desató un intenso debate en redes, dividiendo a la audiencia entre quienes salieron en defensa de la vocalista y aquellos que aprovecharon para hacer bromas sobre la falta de química en el recinto.
Una internauta, visiblemente indignada por la actitud de los espectadores, sentenció sobre la artista que es «Si apoyaran a las mujeres como gritan por los hombres fuéramos un mejor país, veo una niña que si se lo está disfrutando».
Siguiendo esa misma línea, otros usuarios argumentaron que la propuesta melódica de Hallel no encaja con la fiebre de la música urbana que impera actualmente en la isla, argumentando que «Apoyan a cualquier chamaquito cuando saca un tema q ni se entiende la letra y forma gritería y a ella que tiene talento real no, xq es mujer o que?».
A esta ola de opiniones se sumó la de algunos que recordaron que muchos artistas con fama antes recibían burlas «Es más fácil juzgar que subir a enfrentar los nervios para llegar a ser tan grande, es increíble como muchos de nosotros nos reímos alguna vez de los grandes artistas de ahora cuando un día fueron menos».
Lejos de dejarse afectar por el revuelo mediático o la indiferencia presencial, la propia Hallel Génesis optó por tomarse la situación con una refrescante dosis de madurez y humor. A través de su cuenta oficial de Instagram, la artista compartió un corto al que bautizó como «un déjà vu», donde se puede escuchar la animada frase «Una bulla al inicio, mano para arriba», en una clara y divertida alusión a la nula respuesta que obtuvo de la audiencia en Matanzas.
Además, sus admiradores más fieles aprovecharon la coyuntura para resaltar la calidad humana de la artista, recordando que durante su estancia en Cuba dedicó tiempo para entregar donaciones a mujeres embarazadas, un loable gesto altruista que contrastó enormemente con las críticas superficiales hacia su show.
Todo este revuelo se enmarca en la celebración del macrofestival Inicio del Verano 2K26, un espectáculo que ya arrastraba una pesada nube de controversias antes de que Hallel pisara el escenario. El evento, que congregó a figuras del género como Yomil, Ja Rulay, Wildey y Zurdo MC, fue duramente cuestionado por diversos sectores de la sociedad civil y el exilio.
Los creadores de contenido conocidos como los Pichy Boys denunciaron la festividad catalogándola como una estrategia del régimen diseñada para «demostrar normalidad» en medio de un colapso nacional sin precedentes. La indignación colectiva alcanzó su punto máximo cuando comenzaron a circular imágenes de billetes siendo arrojados como si se tratara de confeti sobre la tarima, una exhibición de derroche y ostentación que chocó frontalmente con la profunda escasez y las carencias diarias que golpean implacablemente al resto del país.



















