Un joven cubano, identificado como Randy Calderón, de aproximadamente 35 años de edad, fue asesinado en un centro recreativo de Matanzas, según confirmó en redes sociales este martes el activista Christian Arbolaez.
Conocido como “El Gorila”, Calderón habría sido víctima de un hecho violento en el campismo ubicado en la localidad de Paso del Medio, donde se desempeñaba como encargado de seguridad.
Calderón, oriundo del barrio La Marina en la ciudad de Matanzas, era una figura reconocida en su entorno.
De acuerdo con diversos reportes, antes de ocupar el puesto de jefe de seguridad del citado campismo, Calderón habría trabajado como “guardaespaldas” de varias personalidades del deporte cubano, incluyendo al expelotero Víctor Mesa.
Según trascendió hasta ahora, el cuerpo fue encontrado con signos de extrema violencia. “Acabaron con su vida de la forma más brutal. Lo dejaron inreconocible”, comentó una internauta sobre un supuesto “ajuste de cuentas”.
No pocos usuarios han descrito a la víctima como un hombre de gran tamaño físico, pero de carácter noble y sensible. “Quien lo conocía sabía que su tamaño no guardaba su corazón”, expresó una persona cercana, en medio de la conmoción que ha desatado el crimen en Matanzas.
De manera extraoficial se ha comentado que el asesinato estaría relacionado con posibles conflictos previos, si bien hasta el momento todo se encuentra bajo investigación.
Personas allegadas explicaron que Calderón atravesaba un momento personal difícil ya que había perdido recientemente a su madre y no contaba con hijos ni un núcleo familiar cercano.
A tenor con versiones no confirmadas, Doinier Arias Peña, conocido como “Tito”, con antecedentes penales y un historial de conflictos interpersonales, sería el culpable del ataque.
También circulan testimonios que vinculan a la víctima con un episodio de homicidio hace alrededor de una década, por el cual supuestamente habría cumplido una condena.



















