Un repatriado cubano participó en la campaña nacional de recolección de firmas impulsada por el gobierno de la isla para reafirmar el compromiso de la nación con “la irrenunciable vocación de paz” en medio de la escalada de tensiones con Estados Unidos.
Según informó el exespía cubano Gerardo Hernández Nordelo, actual líder nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, el hombre llegó este jueves a firmar “por la Patria” en la sede de la organización de masas en La Habana tras pasar tres décadas en Estados Unidos.
“Viví 30 años en Estados Unidos. Mi ideología no es lo que importa. Lo que importa es que no quiero bombas para mi pueblo. Pido paz. No quiero más bloqueo. Ya se ha sufrido bastante. Por eso firmo”, dijo el repatriado citado por el funcionario en su página de Facebook.
Si bien muchos internautas respaldaron la opinión de este cubano, porque “nadie quiere guerra”, dejaron claro que lo que sí quieren todos es libertad.
“Yo no estoy pidiendo intervención ni guerra. Estoy defendiendo un principio básico: que un país debe poder elegir libremente a sus gobernantes, con pluralidad real, sin presos por opinión política y sin que el poder sea eterno. Si ese sistema es tan fuerte como dices, no debería temerle a la competencia política ni a la opinión diferente”, opinó al respecto la usuaria Elexys Álvarez Molina.
El pasado domingo el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, abrió la iniciativa Mi firma por la patria en un acto por el 65 aniversario de Bahía de Cochinos, en el propio lugar donde tuvo lugar la fallida invasión de exiliados con apoyo de Estados Unidos.
Las autoridades de la isla anunciaron entonces que los libros de firmas estarían abiertos en todas las comunidades, centros laborales, estudiantiles y entidades estatales, para que los ciudadanos expresaran su respaldo a la Declaración del Gobierno que el pasado viernes, que denunció “el asedio permanente” de Estados Unidos sobre la isla y sus amenazas, que incluyen “pretensiones de agresión militar”.
Cuba anunció el pasado 13 de marzo que había abierto un “diálogo” con Estados Unidos, pero indicó que se encontraban lejos de cualquier acuerdo.
Esta semana medios estadounidenses indicaron que Washington se prepara para una posible intervención militar en Cuba, aunque responde a órdenes directas del presidente Donald Trump.




















