El gobierno cubano mostró en un programa televisivo especial este viernes 27 de febrero el armamento hallado en la lancha procedente de Estados Unidos que fue abatida el miércoles por guardafronteras de la isla, en una operación que dejó cuatro muertos y siete heridos.
Según recalcó La Habana, diez personas armadas fueron interceptadas en sus aguas territoriales cuando intentaban infiltrarse en la isla “con fines terroristas”.
El primer coronel Ivey Daniel Carballo, jefe del Estado Mayor de la Jefatura de Tropas de Guardafronteras (TGF) de Cuba, declaró a la agencia AP que la lancha guardafronteras de unos nueve metros (29 pies) de eslora detectó a la incursora y se acercó a unos 185 metros para verificarla, pero fue recibida con disparos de alto calibre.
“Solo se empleó armamento reglamentario. No hubo lanzacohetes ni otro tipo de armas como se ha especulado”, enfatizó el militar al insistir en que el bote de TGF, a bordo del cual iban cinco militares con tres fusiles AKM y una ametralladora ligera RPK, solo respondió al ataque.
La lancha procedente de Estados Unidos, equipada con motor fuera de borda, GPS y equipos de radionavegación, presentaba 21 impactos de bala. La de los guardacostas cubanos, 13.
Según el oficial, el intercambio de disparos ocurrió a unos 20 metros de distancia, lo que evidencia la cercanía y la intensidad del enfrentamiento.
El peritaje técnico evidenció 13 impactos de bala en la embarcación cubana, A bordo de la embarcación con matrícula de Florida, las fuerzas del Ministerio del Interior (Minint) hallaron “una gran cantidad de armas de fuego de diferentes calibres”, incluidos “14 fusiles, 11 pistolas” y “12.846 municiones”, explicó el coronel Víctor Álvarez, el segundo jefe de la Dirección General de Investigación Criminal del Minint.
Álvarez detalló que “una de las pistolas ocupadas tenía capacidad para perforar chalecos antibalas”, y que también se ocuparon “un dron con dos cámaras, diez equipos de comunicación, cuchillos de comando, una planta eléctrica portátil, una cizalla para cortar candados y emblemas identificativos, entre ellos el del denominado movimiento contrarrevolucionario 30 de Noviembre”.
Los militares cubanos mostraron además mochilas con ropa, uniformes, botas, cascos y medicamentos, comida especial, un generador eléctrico y una planta satelital de comunicación.
“La intensión de ese grupo era infiltrarse, promover un desorden público, promover que se le uniera el pueblo, promover actos violentos, atacar unidades militares (…) con el fin de derrocar la revolución”, dijo Álvarez.
Según la versión cubana de los hechos, que Estados Unidos investiga, el incidente se produjo cuando una fragata de guardacostas se acercó a la lancha para solicitar su identificación, pero sus pasajeros respondieron abriendo fuego.
Según el Minint, durante el enfrentamiento con las tropas guardafronteras cuatro pasajeros de la lancha fallecieron y otros seis resultados lesionados.
Las investigaciones preliminares permiten determinar que dos embarcaciones zarparon “de las proximidades de Cayo Maratón, en la Florida, con destino a Cuba, es decir, dos grupos con dos medios navales”, dijo Álvarez.
Pero uno de esos dos barcos se averió y los hombres y el arsenal se reagruparon en la embarcación que finalmente violó las aguas territoriales cubanas.
El fiscal Edward Robert, de la Fiscalía General de la República, aseguró que los detenidos, que ahora se recuperan de sus lesiones, serán acusados por el delito de terrorismo.


















