La demanda, presentada formalmente el 10 de septiembre en el condado de Nueces, Texas, reclama más de un millón de dólares en daños y el 25% de las ganancias netas de las propiedades relacionadas con el entretenimiento de Selena, un porcentaje que A.B. asegura le corresponde desde un acuerdo familiar —el llamado "Estate Properties Agreement"— firmado meses después de la muerte de la cantante en 1995.