Dos días después del quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021, Prisoners Defenders documentó 1.306 presos políticos en Cuba — el número más alto en sus registros. Cuarenta son menores de edad. Dieciséis de ellos están en cárceles de adultos. El régimen lleva meses ejecutando una estrategia de represión preventiva para que el aniversario no tenga calles.
Una nueva base de datos interactiva permite rastrear país por país el destino de miles de médicos cubanos enviados al exterior, con cifras que revelan hasta un 85% de retención salarial por parte del Estado cubano y jornadas de casi 72 horas semanales.
En Opera Mundi, que publicará la entrevista hoy miércoles a las 4pm hora de Europa en su canal oficial de Youtube, Díaz-Canel afirmó que Cuba es un "país de paz" que no ha agredido ni pretende agredir a nadie, pero que se prepara militarmente para que no haya "sorpresa ni derrota" en caso de una intervención estadounidense.
Organizaciones de derechos humanos informaron de un motín en el penal de alta seguridad de Canaleta, en Ciego de Ávila, y denunciaron muertes bajo represión posterior. La falta de comunicación oficial impide verificar cifras de manera independiente, mientras crecen los testimonios de familiares y activistas.
El discurso de ambos es una radiografía del agotamiento dentro del exilio cubano: cansancio por la desconfianza, por el narcisismo y por la manipulación de causas legítimas. En sus palabras resuena una advertencia común: si el debate opositor se convierte en un campo de insultos, el régimen no necesitará infiltrar nada; bastará con dejar que los “valientes de Facebook” sigan haciendo el trabajo por él.
Las condiciones de trabajo descritas en el informe son duras: ausencia de herramientas adecuadas, falta de equipos de protección, ausencia de descansos y riesgo constante de lesiones graves. Muchos entrevistados aseguraron haber sido obligados a trabajar a pesar de padecer enfermedades crónicas o discapacidades. Además, el informe denuncia que afrodescendientes y mujeres están sobrerrepresentados entre las víctimas, y que en el caso de estas últimas las formas de violencia incluyen abusos sexuales.
Prisoners Defenders en su más reciente informe señala que el número de presos políticos ha aumentado en la isla, alcanzando un total de 1.052 a finales de septiembre de 2023.