El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla rechazó cualquier negociación con Estados Unidos sobre reformas políticas o económicas "bajo amenazas." La declaración se produce mientras Trump ha insinuado en varias ocasiones su intención de intervenir en Cuba y EEUU intensifica sanciones que incluyen un bloqueo petrolero que tiene al sistema eléctrico cubano al borde del colapso permanente.
Tras la sesión extraordinaria en la que Cuba obtuvo solo 136 votos — su peor resultado desde los años 90 — el canciller Bruno Rodríguez se reunió con el secretario general António Guterres para hablar del impacto de las sanciones estadounidenses. El encuentro no cambia los números del voto, pero sí muestra la estrategia diplomática del régimen.
La administración Trump ha desplegado una estrategia hacia Cuba que el Wall Street Journal compara con un "squeeze play" de béisbol: presión en todos los flancos simultáneamente. Trump ofreció 100 millones de dólares en ayuda, Rubio amenazó con más sanciones, y el director de la CIA viajó a La Habana. El exilio cubano debate si el modelo funciona, mientras la isla se debate entre el colapso y una apertura forzada.