Érick Celestino Gomes, detenido por agredir a su pareja, a su hijastra y a un hombre que intentó defenderlas, escapó de una comisaría de Florianópolis, en el sur de Brasil, al colarse entre los huecos de la reja de su celda. Las cámaras de seguridad grabaron la fuga, que duró cerca de un minuto.