La capital cubana cuenta con 491,246 personas de 60 años o más frente a 263,296 menores de 15, casi 187 adultos mayores por cada 100 niños, según datos demográficos recogidos por la ONEI. La Habana es la segunda provincia más envejecida del país, solo detrás de Villa Clara.
Robos a plena luz del día, jóvenes involucrados en asaltos y vecinos que retienen a los ladrones marcan un patrón cada vez más común en Cuba. Mientras la delincuencia se normaliza, también lo hace la idea de que la seguridad depende más de la reacción colectiva que de la respuesta institucional.