En El Rancho de Destino, Gino (Oyacito) decidió perdonar públicamente a La Diosa y dijo: “No voy a olvidar lo que me hiciste, pero te perdono de verdad. No soy una persona rencorosa”.
En la publicación se puede ver cómo el cubano entra al carro junto a su actual dueño, el artista colombiano Michael Mejía, mientras no cabía en sí de la emoción, dando gritos y acariciando cada parte del automóvil.