Un perro del vecindario condujo a un agente hasta un garaje donde un niño desaparecido estaba encerrado en un automóvil. La intervención permitió localizar al menor con vida durante un operativo de búsqueda en Kentucky.
Durante las horas en que Reider estuvo desaparecido, su madre mantuvo a la comunidad informada mediante publicaciones en Facebook, donde pedía a quien tuviera información que se la comunicara de inmediato.
Finalmente, en un giro milagroso de los acontecimientos, el niño fue encontrado vivo, después de haber sobrevivido durante cinco días, en compañía de un amigo de la familia, flotando a la deriva. La noticia de su rescate se extendió rápidamente, llenando de alivio y alegría a la comunidad.