Testimonios de traficantes condenados en Estados Unidos señalan que el nieto de Raúl Castro recibió una lancha de lujo, un Rolex y ropa de marca a cambio de proteger operaciones de contrabando de personas y mercancías entre Cuba y México. El régimen cubano niega cualquier vínculo.
El New York Times retrató a Sandro Castro no como simple influencer, sino como símbolo del privilegio, la desigualdad y las grietas del castrismo en la Cuba de 2026.