La escasez de medicamentos en Cuba ha alcanzado niveles que obligan a los ciudadanos a reorganizar su vida alrededor de una sola premisa: no enfermarse. Las farmacias permanecen con estantes vacíos, los hospitales carecen de insumos básicos y el mercado negro se ha convertido en la única alternativa para quienes pueden pagarlo, según reportan El País y El Mundo.
El fenómeno de robo de mascotas no solo deja un rastro de familias desoladas y mascotas perdidas, sino que también pone de manifiesto la existencia de un mercado negro en crecimiento que se alimenta de la venta ilegal de animales.
Mariela Castro,demás, justificó las UMAP y negó la existencia de campos de concentración LGBTQ+. Estas declaraciones han sido cuestionadas por la realidad de escasez y discriminación en Cuba.