Los memes cebados en la vieja grabación televisiva han pasado del inicial discurso sobre la delgadez a los claros rasgos raciales, han transitado del discurso de la fealdad al discurso abiertamente racista y misógino, anclado en toda una “tradición” discriminadora viva que revitaliza el legado de una colonia esclavista de la cual Cuba se emancipó no hace 200 años todavía.