Según NBC News, funcionarios estadounidenses creen que el régimen podría caer a finales de año, pero esa línea de tiempo no sería lo suficientemente rápida para el presidente.
Hasta este momento, Cuba no contaba con un mecanismo formal, regulado y transparente para abandonar la nacionalidad por decisión propia. La nueva legislación organiza el proceso, pero establece requisitos estrictos y un sistema de control estatal.
Un juez de Orlando otorgó la residencia permanente a un cubano con formulario I-220A, en una decisión que la abogada Liudmila Armas Marcelo calificó como "super rara" en el clima legal actual. La letrada celebró el fallo pero advirtió de inmediato: no es un bailable, el gobierno puede apelar, y cada caso es diferente. Lo que sí es seguro, dice, es que cada victoria como esta acerca al BIA a tener que pronunciarse definitivamente sobre la situación de miles de cubanos.