En medio de los ecos del «secreto a voces» de contactos de oficiales cubanos con representantes de la Administración Trump y tras los ataques de EE.UU, el canciller ruso Serguei Lavrov advirtió este martes en Moscú que Washington podría no limitarse a querer gobernar Venezuela, Cuba e Irán.
«En cuanto a Irán, [el secretario de Estado estadounidense Marco] Rubio, respondiendo a una pregunta de un corresponsal, admitió recientemente la opción de que Estados Unidos gobernará Irán. Justo cuando anunciaron que gobernarían Venezuela. Ahora se está probando un esquema similar para Cuba. Y, probablemente, esto no es el final» dijo Lavrov en rueda de prensa.
Según TASS, Lavrov llamó la atención sobre las declaraciones de Donald Trump y de otros altos funcionarios estadounidenses, quienes «no dudan en decir que no se guiarán por ningún principio de la ONU, que solo se guiarán por los intereses de su Estado.»
En esta misma fecha y también en encuentro con periodistas se le pidió al portavoz del Kremlin Dmitry Peskov un comentario sobre las declaraciones de que Estados Unidos no se detendrá en Iran, y que Cuba es la siguiente en la lista, y respondió :»Preferimos no hablar de ello»».
Para acto seguido subrayó que Rusia es defensora del derecho internacional y está comprometida con los principios de respeto a los Estados soberanos y de no interferencia en sus asuntos. «Esta es la columna vertebral de nuestra posición. Consideramos que todo lo demás es incompatible con los principios del derecho internacional», afirmó.
Las opiniones rusas siguieron a las del senador republicano Lindsey Graham, cercano a Trump, que el día anterior dijo en una entrevista con Fox News que «Cuba es la siguiente… sus días están contados.» Poco antes de atacar Irán junto a Israel , Trump sorprendió al revelar que Estados Unidos podría tomar el control de Cuba «de de forma amistosa».
En la prensa rusa los analistas políticos predicen un aumento de la presión de Washington sobre La Habana como parte de la estrategia de política exterior de Trump. El objetivo principal de Estados Unidos podría ser un cambio de régimen en la isla mediante una división en las élites locales.
Georgy Dibrov, en una conversación con Izvestia, sugirió que Cuba podría ser el próximo objetivo de Estados Unidos tras Irán. El politólogo cree que los pasos actuales de la administración Trump están ligados principalmente a los intereses del electorado republicano. Según sus observaciones, Washington ahora simplemente presiona por la fuerza, y utiliza cualquier negociación para forzar al oponente a rendirse en sus propios términos, como funcionó esto en los casos de Irán o Venezuela.
Dibrov afirma que la Casa Blanca está intentando revivir la Doctrina Monroe para expulsar a Rusia y China de América Latina. Otra experta, Nikita Setov, también cree que para Trump, Cuba es una parte importante de la lucha contra las amenazas externas. Pero hay un matiz aquí: Setov cree que la presión sobre La Habana aumentará solo cuando el resultado del enfrentamiento con Teherán sea claro. Ahora el tema iraní requiere demasiado esfuerzo y recursos de Estados Unidos.
Según el politólogo Malek Dudakov: «Estados Unidos planea lograr un cambio de poder en Cuba, apostando por una división entre las élites locales y ofreciendo a los líderes dóciles acuerdos lucrativos a cambio del acceso de los negocios estadounidenses a la economía de la isla.»
Para el experto ruso es poco probable que los estadounidenses se atrevan a desembarcar en la Isla tropas directamente ahora que su atención está centrada en Oriente Medio, pero el asedio económico ya está en pleno apogeo y recordó la opinión de Trump de una «toma amistosa» de la isla «en un futuro próximo», citó la publicación rusa Discover24.
En la actualidad analistas captan señales de funcionarios de la Casa Blanca centrados en encontrar «a alguien dentro del actual gobierno cubano que entienda hacia dónde van las cosas y quieran llegar a un acuerdo» pese a la campaña propagandística desde la cúpula de «resistiremos».


















