La presidenta de México Claudia Sheinbaum confirmó este martes la suspensión de los envíos de petróleo a Cuba sin precisar cuándo se reanudarán «en todo caso, se informará» dijo.
A última hora de la tarde de este lunes se había informado que la compañía petrolera estatal de México (Pemex) había cancelado sus planes de enviar un envío de crudo a Cuba, de acuerdo a una nota del medio estadounidense Bloomberg, debido al aumento de las tensiones entre Estados Unidos y la nación insular caribeña.
Petróleos Mexicanos retiró la carga de su calendario, según documentos revisados por Bloomberg. El envío estaba previsto originalmente para cargar a mediados de enero y habría llegado a Cuba antes de que terminara este mes.
Durante su rueda de prensa matutina diaria en Palacio Nacional de la capital azteca, Sheinbaum pareció evitar ser categórica para confirmar la decisión de Pemex ante las preguntas de los reporteros mientras insistía en «la decisión soberana» de su gobierno , y de otros gobiernos mexicanos anteriores de la «ayuda solidaria» al pueblo cubano.
Cuestionada sobre el anuncio hecho el dia anterior por una publicación estadounidense y reproducido por medios mexicanos sobre la suspensión del crudo a La Habana, la mandataria dijo: «Como hemos dicho es una decisión soberana, y Pemex toma sus decisiones, y también la decisión de México de vender o dar por razones humanitarias, a Cuba, petróleo, tiene que ver también con una decisión soberana,que ha venido desde hace muchos años, no es reciente».
«Cuba, agregó, ha tenido un bloqueo desde hace ya demasiados años, y este bloqueo ha generado problemas de desabasto en la Isla. México siempre ha sido solidario y va a seguir siéndolo.La decisión de cuándo se envía y cómo se envía es una decisión soberana y está en términos de lo que decida Pemex, en función de los contratos o ya en todo caso del gobierno, de una decisión humanitaria de enviar en determinadas circunstancias».
¿Entonces desmiente de que se suspendió o esto es para siempre? le preguntaron.
«Es una decisión soberana y se toma en el momento en que sea necesario» respondió
¿Puede confirmar que no hubo ninguna consideración política en esta suspensión del envío de petróleo a Cuba por parte de Pemex?, se le cuestionó.
«Pemex toma decisiones en la relación contractual que tiene con Cuba a partir de las decisiones que se toman» dijo Sheinbaum. Ante la interrogante si los envíos de petróleo a Cuba se reanudarán en algún momento o se trata de una decisión defintiva respondió «en todo caso, se informará»
Críticos de la mandataria, aliada ideológica de La Habana, insisten en que estos cargamentos han resultado una tabla de salvación para el régimen cubano sobre todo después de la operación militar terrestre contra el chavismo que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su traslado a una prisión de Nueva York, lo que dejó a México como el principal proveedor del crudo a Cuba.
La decisión de PEMEX llega en momentos en que el pueblo cubano está soportando largos cortes de electricidad junto al desabastecimiento de alimentos, medicamentos y combustible mientras el gobierno cubano le asegura al turismo extranjero que no sufrirá de «apagones» en sus hoteles.
La posibilidad de que México deje de enviar petróleo a la isla caribeña ya había asomado desde la pasada semana en un reporte de Reuters.Citando a tres «fuentes de alto nivel del gobierno mexicano», la agencia de noticias informó el viernes que la administración de Sheinbaum está «revisando si seguir enviando petróleo a Cuba en medio de crecientes temores … que México podría enfrentar represalias de Estados Unidos por la política.»
Por otro lado, Politico informó el viernes que «la administración Trump está valorando nuevas tácticas para impulsar un cambio de régimen en Cuba, incluyendo imponer un bloqueo total a las importaciones de petróleo al país caribeño.»El medio afirmó que su reseña se basaba en información de «tres personas familiarizadas con el plan».
Entretanto en Cuba los medios controlados por el Partido Comunista (único autorizado en la Isla) reiteran a diario la consigna de los dirigentes del gobierno de que los cubanos están dispuestos a defenderse «hasta la última gota de sangre» frente a una operación militar de Estados Unidos.


















