La página Nio Reportando un Crimen aseguró este jueves haber confirmado un presunto feminicidio ocurrido “hace aproximadamente dos días” en el barrio Las Mercedes, del municipio Bartolomé Masó, provincia Granma.
En la publicación, la plataforma identifica a la víctima como Yanuska Machado y señala como presunto responsable a Osviel Guerra, descrito como su pareja o persona con la que mantenía una relación sentimental. La página pidió además que cualquier información verificable se le envíe de manera privada, mientras afirmaba que, hasta el momento, se esperan detalles oficiales.
El caso, de momento, se sostiene en la denuncia pública hecha por «Nio», quien es el responsable de la exposición, primero que todos, de estos casos donde la violencia y los asesinatos irrumpen en el escenario local.
Lamentablemente, Nio vuelve a poner sobre la mesa un patrón que se repite en Cuba: muchas alertas sobre asesinatos machistas se conocen primero por redes, familiares, activistas o medios independientes, y solo después —si ocurre— aparecen confirmaciones institucionales, partes policiales o notas en prensa estatal.
La denuncia llega, además, con un contexto reciente que pesa, con una nueva escalada de violencia machista en Cuba.
En las primeras semanas del año 2026, los observatorios independientes Yo Sí Te Creo en Cuba y el Observatorio de Género de Alas Tensas comenzaron a publicar los primeros listados verificados del calendario, con al menos dos feminicidios confirmados en enero, según sus reportes difundidos en redes y replicados por medios independientes.
En 2026, los nombres que sí aparecen ya documentados públicamente por observatorios feministas y/o por reportes periodísticos con confirmación local, en lo que va de enero, incluyen a Magaly Aragón Aragón, enfermera de 59 años asesinada en Jatibonico, Sancti Spíritus, un caso señalado como el primer feminicidio verificado del año por las plataformas Yo Sí Te Creo en Cuba y Alas Tensas.
También figura Darmis Ismarai “Gulli” Figueredo Rodríguez, de 38 años, asesinada en Granma. En el reporte publicado por Alas Tensas se indica que fue asesinada junto a su pareja actual en su vivienda y que el hecho ocurrió después de que ella denunciara previamente a su agresor; esa misma referencia aparece recogida por CubaNet en un resumen sobre los primeros casos verificados del año.
Sin embargo, posterior a este informe, sucedieron otros dos hechos, en Pinar del Río, en el municipio San Juan y Martínez, que han sido tratados como feminicidios en coberturas recientes y que aparecen identificados por nombre: Yanicel Valdés (conocida en su comunidad como “La rusa”), cuyo caso fue divulgado inicialmente en redes y luego reportado por CubaNet; y Mileidys Dueñas Pérez, a quien CubaNet atribuye haber sido asesinada presuntamente por su expareja.
Las plataformas advierten que la tendencia sigue el patrón de los años anteriores: crímenes cometidos, en su mayoría, por parejas o exparejas, en contextos de violencia previa conocida por el entorno, sin que existan alertas tempranas institucionales ni un sistema público de registro actualizado por parte del Estado. Su cierre del 13 de enero de este año, sobre los hechos acontecidos en 2025 cifra la cantidad en 48.
En ese escenario, el caso reportado en Bartolomé Masó no se presenta como un hecho aislado, que sería el 5to feminicidio del año, sino como parte de una secuencia que vuelve a comenzar con el mismo mecanismo: una denuncia comunitaria, un nombre que circula primero en redes, y la espera de un pronunciamiento oficial que confirme circunstancias, responsabilidades y medidas.


















