En El Rancho de Destino no todo es “chucho” y competencia: a veces salen declaraciones que se trepan a las redes en cuestión de minutos. Esta vez fue Lenier Mesa quien encendió el debate con un discurso frontal contra el gobierno de La Habana, dejando claro (sin matices) que no se siente atado al régimen y que desea un cambio total.
El cantante lo dijo con una mezcla de desahogo y sentencia, en una frase que se volvió combustible para clips y comentarios: “No me interesa nada del gobierno de Cuba, ojalá mañana se caiga. Y ahora, con esto de Donald Trump, que se caiga completo. Pero esa es la tierra donde nacimos”.
Lenier también explicó por qué no contempla volver a la Isla en estos momentos: “Cuba no me da nada, ni como artista ni como negocio”. Y remató con la idea de que solo regresaría si ve un giro real en el panorama: “Yo fui en mi momento, canté, pero llegó un punto en que ya Cuba no me da nada hasta que haya un cambio”.
En el mismo intercambio, recordó un episodio que ya había contado anteriormente sobre una visita en la que, según su relato, las autoridades le cerraron la puerta a cualquier aparición pública. “Cuando llegué me dijeron: usted no es bienvenido aquí, usted va con Tekashi, y mañana se va. Yo no fui a cantar, ni me dejaron hablar ni actuar en ningún lugar”, dijo, reviviendo aquel momento como una marca personal.
Y como en el rancho las cuentas se hacen en voz alta, Lenier puso su realidad económica sobre la mesa: “Yo estaba haciendo una gira, nadie me paga la renta ni mi casa, me busco mis miles de dólares. Yo defiendo a Cuba a mi manera, y si Donald Trump acaba aquello, yo feliz, yo estoy ready”, soltó, reafirmando que su sustento depende de su trabajo fuera del país.
Las palabras del cantante llegan, además, en medio de un clima de alta tensión política alrededor de Cuba, con mensajes recientes de Donald Trump sobre presionar a La Habana y declaraciones que han vuelto a colocar el tema Cuba en el centro del debate en EE. UU.

















