El hijo del expresidente venezolano Nicolás Maduro Moros, Nicolás Maduro Guerra, trató de transmitir calma tras la captura de su padre y su madrastra, Cilia Flores, por parte de fuerzas estadounidenses este sábado 3 de enero.
Según destacó este domingo el diputado de la Asamblea Nacional, el órgano legislativo controlado por el chavismo, quien aparece entre los acusados en una corte federal de Nueva York, “la historia dirá quiénes fueron los traidores”.
“La historia lo develará”, aseveró el economista y político conocido como “Nicolasito” al hacer referencia a una traición, en medio de reportes sobre un supuesto espía dentro del círculo cercano de Maduro y después de que los pronunciamientos oficiales se habían concentrado en denunciar la operación como una agresión extranjera.
“Estamos bien. Estamos tranquilos. Nos van a ver en la calle, nos van a ver al lado de este pueblo, nos van a ver levantando las banderas de la dignidad. Y nos quieren ver débiles, no nos van a ver débiles”, declaró en un audio difundido en redes sociales.
“No van a poder, no joda, se los juro por mi vida, se los juro por mi papá, se los juro por Cilia, que de esta vaina vamos a salir”, aseguró al recalcar que su familia está “firme y dura”.
Desde la clandestinidad, Maduro Guerra llamó a “levantar las banderas de Hugo Chávez” para “traer sano y salvo a Nicolás Maduro Moros y a Cilia Flores”.
Habla el hijo del presidente, Nicolás Maduro: estamos bien, más firmes que nunca.
— Madelein Garcia (@madeleintlSUR) January 4, 2026
La historia dirá quienes fueron los traidores. De esta saldremos y estamos firmes y más unidos que nunca. pic.twitter.com/dOrsbs6y9d
Si bien admitió que está lleno de dolor y de rabia por lo ocurrido, el parlamentario se mantiene “firme” en la defensa del presidente.
El también vicepresidente de Asuntos Religiosos del Partido Socialista Unido de Venezuela dijo que recibió llamadas de personas de distintas congregaciones religiosas que le manifestaron que el mandatario volverá a su país.
Maduro Guerra resaltó que el sábado fue “un día de shock”, pero que la militancia chavista saldrá a las calles en los próximos días.
“Vamos a unirnos, a nuclearnos alrededor de nuestro alto mando político y militar con la máxima unidad”, exhortó.
En palabras del parlamentario de 35 años, existen grupos que “quieren sembrar cizaña”, pero “no lo van a lograr”.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez ejerce el poder de forma interina por orden de la Corte Suprema y con apoyo de las Fuerzas Armadas.
Según los alegatos de la Fiscalía de Estados Unidos, entre 2014 y 2015 Maduro Guerra habría coordinado envíos de cientos de kilogramos de cocaína hacia Miami y Nueva York utilizando aviones de la empresa estatal PDVSA.
De acuerdo con Washington, “Nicolasito” llegaba a la isla de Margarita, en el mar Caribe, en un avión Falcon 900, propiedad de la compañía petrolera estatal de Venezuela.
“Antes de salir de la isla, el avión de PDVSA de Maduro Guerra se cargó, a veces con la ayuda de sargentos armados, con grandes paquetes envueltos en cinta adhesiva que, según entendió el capitán, eran drogas”, recoge el expediente, que también señala que, en una ocasión, el hijo de Maduro habría afirmado “que el avión podía ir a donde quisiera, incluso a Estados Unidos”.
En 2019, el gobierno de Estados Unidos impuso sanciones económicas a “Nicolasito”, a quien acusó de aprovecharse de la “corrupción” instaurada por el régimen dirigido por su padre.
Maduro Moros y Flores fueron recluidos en la tarde del sábado en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, tras una operación calificada por Washington como parte de una investigación criminal de largo alcance.
Según fiscales estadounidenses, las acusaciones contra Maduro se remontan a 2020 e incluyen conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de uso militar.
La administración de Donald Trump sostiene que el dictador chavista utilizó durante años el tráfico de drogas como herramienta contra Estados Unidos.
La fiscal general Pamela Bondi afirmó que la captura fue el resultado de “meses de planificación” y que el traslado se realizó “en estricta conformidad con la ley estadounidense”.
Cilia Flores, en tanto, enfrenta cargos por presunto apoyo logístico y financiero a la red criminal bajo investigación.

















