Operativos en el norte de Brasil y en Georgetown, Guyana, expusieron esta semana rutas usadas por migrantes cubanos y los riesgos de quedar atrapados en redes que combinan traslado irregular, control de documentos y estafas.
En Boa Vista, capital del estado brasileño de Roraima, la Policía Civil ejecutó la Operação Malecón contra un esquema investigado por tráfico de personas y estafa con millas aéreas. La acción terminó con el arresto de un venezolano de 32 años, José Alberto Lira Lezama, señalado como líder, y la incautación de 12.000 reales en efectivo, según reportó la prensa local.
La investigación —dirigida por la unidad contra el crimen organizado (DRACO)— sostiene que los migrantes eran captados en Cuba, volaban a Georgetown y luego cruzaban por tierra hacia Brasil pasando por Lethem, hasta llegar a Roraima. El delegado Wesley Costa de Oliveira describió un funcionamiento por “núcleos”: un equipo aseguraba el transporte desde la frontera, otro el alojamiento en Boa Vista y un tercero el envío posterior hacia ciudades como Manaos, Curitiba, Brasilia o São Paulo.
El corredor se ha vuelto atractivo porque muchos cubanos no consiguen visado para entrar directamente a Brasil y optan por llegar a Guyana en vuelos, para luego continuar por carretera y autobuses.
Los agentes identificaron un “hostel clandestino” con más de 30 camas para alojar a los migrantes mientras esperaban el siguiente tramo. La policía estima que al menos 200 cubanos fueron trasladados por una célula desde noviembre de 2025, aunque no descarta una cifra mayor.
El expediente incluye también un fraude: algunos migrantes pagaron en dólares por pasajes emitidos con millas robadas a terceros. Al intentar abordar, fueron impedidos de viajar y quedaron sin boleto y sin el dinero entregado, según las autoridades citadas por los medios.
En paralelo, la Guyana Police Force informó que investiga presuntas actividades de trata tras un ejercicio conjunto anti-TIP en un edificio de las calles Charlotte y Albert, en Georgetown. La operación se desarrolló entre las 22:15 del sábado 7 de febrero y las 00:03 del domingo 8, con participación de la unidad especializada de Trata de Personas y organismos gubernamentales.
En el lugar fueron contactados y evaluados 77 ciudadanos cubanos, hombres y mujeres. Varios declararon que viajaron bajo “credit arrangements” y que sus documentos de viaje estaban retenidos hasta completar pagos pendientes. La policía indicó que esas afirmaciones forman parte de la pesquisa.
Las autoridades añadieron que el inmueble fue registrado sin hallazgos ilícitos, no hubo arrestos y los cubanos fueron entregados al Ministerio de Servicios Humanos para evaluación y asistencia. En conjunto, ambos operativos describen una dinámica regional: rutas que se ajustan a barreras migratorias y redes que monetizan el tránsito, a veces con deudas y retención de documentos.
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