El principal testigo civil que había desafiado la versión de DHS ya no podrá declarar en juicio ni responder a contrainterrogatorios. Su familia de Martinez insiste en que el expediente completo —videos, reportes y comunicaciones internas— sea divulgado y revisado por instancias externas, mientras las autoridades mantienen que el agente actuó en defensa propia.
Joshua Orta, el pasajero que viajaba junto a Ruben Ray Martinez cuando este fue abatido por un agente federal en Texas, murió en un accidente de tránsito en San Antonio, según reportaron AP, CNN y The New York Times. Orta se había convertido en una pieza clave porque su relato contradijo la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre la muerte de Martinez, un ciudadano estadounidense de 23 años.
El caso se remonta a marzo de 2025, cuando agentes federales participaban en una operación vinculada a control migratorio y tareas de apoyo local en South Padre Island. DHS sostuvo que Martinez embistió intencionalmente a un oficial y que el disparo fue una respuesta defensiva. Orta, en una declaración entregada a abogados de la familia, describió una escena distinta: el vehículo apenas se movía y el agente disparó desde muy cerca, sin advertencia, y la asistencia médica se habría demorado.
La muerte del testigo ocurre cuando la familia se prepara para avanzar con una demanda por muerte injusta. AP indicó que los Texas Rangers abrieron una investigación, pero no quedó claro si Orta fue entrevistado formalmente antes de fallecer. Esa incertidumbre agranda el valor probatorio de lo ya declarado por Orta a los abogados, en un caso que de por sí arrastra críticas por la opacidad inicial: la muerte de Martinez no fue comunicada públicamente de inmediato y solo tomó mayor visibilidad tras la divulgación de documentos y registros recientes.
KERA News, citando registros obtenidos por American Oversight, situó el episodio dentro de un clima más amplio de escrutinio sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales en tareas migratorias y de “enforcement” interior. Ese debate se intensificó después de otros incidentes recientes y de reclamos públicos para que existan audiencias y rendición de cuentas.





















