La agria disputa entre la actual Miss Universo, la mexicana Fátima Bosch, y el presidente de Miss Grand International, Nawat Itsaragrisil, ha alcanzado un nuevo nivel de tensión en la farándula internacional. El exdirectivo de la franquicia tailandesa anunció la agilización de medidas legales contra la tabasqueña, quien a pocas semanas de entregar su corona se mantiene firme, asegurando que la defensa de su dignidad no debe acarrear represalias.
A través de sus redes sociales, este sábado 22 de agosto, el empresario asiático informó que tramita una orden de detención en Bangkok, acompañando su mensaje con la imagen de un supuesto informe policial. Sobre este procedimiento legal, que inició en diciembre de 2025 poco después del certamen, Nawat advirtió: «Fátima Bosch está actualmente sujeta a un proceso acelerado para la emisión de una orden de arresto en relación con un caso que involucra difamación, acusaciones falsas y la difusión de información falsa, respaldada por pruebas claras».
El escándalo germinó en los días previos a la gala final de Miss Universo 2025. Según la versión de Bosch, el entonces directivo presuntamente intentó silenciarla y la tildó de «tonta» luego de que ella cuestionara la promoción de Tailandia como país sede. Este incidente alteró a varias concursantes y llevó a la Organización Miss Universe a apartar a Nawat de su cargo en esa nación. Lejos de amedrentarse ante la nueva ofensiva del tailandés, la joven de 25 años respondió públicamente respaldada por la directiva de Miss Universe, la cual enfatizó que ninguna reina debe comprometer su integridad por conservar un título.
A través de sus plataformas, la modelo dejó clara su posición: «Pedir respeto no es una provocación». Sobre los ataques recibidos, añadió que este reclamo «Jamás debería traer como consecuencia meses de intimidación. Hoy me toca a mí, pero mi deseo es que ninguna mujer tenga que vivirlo». Insistiendo en la importancia de no callar frente al acoso, reiteró: «Hoy me toca a mí contar esta historia; mi deseo es que mañana ninguna mujer tenga que vivirla».
Mostrando gran entereza frente a las cámaras y sus seguidores, la reina de belleza subrayó: « No me arrepiento de haber defendido mi lugar aquel día», recalcando además que « Ninguna amenaza debe hacernos retroceder en la lucha por un mundo donde las mujeres puedan alzar la voz sin temor a represalias». Para dar por zanjado el debate sobre los hechos ocurridos en Tailandia el año pasado, Bosch sentenció: «El mundo entero vio lo que pasó aquel día», concluyendo de forma tajante que « todo quedó grabado. No hay nada más que decir».





