El experimento televisivo le duró un suspiro al siempre polémico intérprete cubano. Yulién Oviedo se ha convertido en una de las primeras bajas del naciente reality show La Prisión de Destino, viéndose obligado a hacer sus maletas apenas tres días después de que las cámaras comenzaran a grabar. La exclusiva de su salida fue documentada por el presentador Fernan Show, quien logró entrevistar al artista urbano inmediatamente después de abandonar las instalaciones del concurso.
La fatídica gala de eliminación tuvo lugar el pasado jueves, marcando el fin de la aventura para el antillano a solo 72 horas del gran estreno del programa, que arrancó oficialmente el 8 de junio. En esta barrida inicial, Yulién no empacó solo, ya que la concursante conocida en el entorno digital como Ely Labella también tuvo que decirle adiós al premio mayor.
Fiel a su estilo directo y sin filtros, el reguetonero apuntó sus cañones hacia los responsables de su nominación y posterior salida: los participantes puertorriqueños Diorela y El Gringo. Al referirse a la estrategia de la dupla boricua, el cantante no tuvo reparos en menospreciarlos con una frase lapidaria, bautizándolos frente a las cámaras como «los dos muebles de San Juan».
Lejos de mostrarse afectado o cabizbajo por este rotundo fracaso en la telerrealidad, el músico justificó su expulsión asegurando que sus rivales simplemente le tenían pavor a su talento y popularidad. Durante la charla, analizó el complot en su contra expresando: «Eliminar al más fuerte, eliminar al más carismático, así es la competencia». Para dejar sumamente claro que su presencia intimidaba al resto del elenco, el intérprete subrayó con un tono marcadamente irónico: «Sí, claro, pero es un peligro ahí dentro de la prisión, para ellos».
A pesar del trago amargo, el cubano reconoció que aceptar el reto de encerrarse en una casa rodeado de micrófonos y extraños fue algo totalmente atípico en su carrera. Sobre este peculiar salto, confesó: «Esto era una cosa muy nueva para mí, pero bueno, esto ahora ha sido con todo». Antes de despedirse definitivamente de los seguidores del formato, quiso enviar un mensaje de tranquilidad, recordando cuál es su verdadero y único terreno: «Bendiciones, mucha música, yo soy artista, músico, sabes».
Lo verdaderamente curioso de este prematuro tropiezo es que llega en un momento de aparente paz espiritual para el artista. Apenas unas semanas antes de su encierro, específicamente el 26 de mayo, Yulién decidió limpiar asperezas y limar los viejos rencores con varios pesos pesados del género urbano, incluyendo al repartero Chocolate MC. En aquel sorpresivo acto de redención pública, el cantante sentenció: «Bebeshiito, estamos en cero, Chacal, estamos en cero».
Mientras el músico retoma su vida cotidiana y sus proyectos en la calle, La Prisión de Destino sigue su curso implacable. Este ambicioso proyecto impulsado por la plataforma Destino mantiene a miles de espectadores enganchados a través de YouTube, transmitiendo en vivo las 24 horas del día desde la ciudad de Miami.
Bajo el mismo techo aún conviven más de una veintena de competidores procedentes de Cuba, México, Venezuela y otras naciones latinoamericanas, quienes deberán sortear toda clase de traiciones hasta la gran final prevista para el próximo 19 de julio. Por lo pronto, la abrupta salida del intérprete cubano ha encendido un acalorado debate en las redes sociales sobre las dinámicas y alianzas que definirán las próximas semanas de competencia.





















